El cuerpo del psicótico en la clínica

Pontífica Universidad Católica de Chile

La necesidad de pensar el cuerpo atraviesa constantemente la clínica analítica y se vuelve a reactualizar cada vez. La actividad propuesta estuvo inserta en el contexto del curso optativo de profundización “Aproximación Psicoanalítica a la Psicopatología” de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En la instancia, llevada a cabo el 1 de julio de 2024, se abordó específicamente la problemática de pensar el cuerpo en la psicosis, con sus particularidades únicas. Para esto, la psicoanalista Ana María Solis, miembro de la escuela NELcf y de la AMP ofreció la presentación de un caso de su práctica clínica. Las preguntas, comentarios y observaciones del psicoanalista Alejandro Reinoso, AME,  miembro de la escuela NELcf, de la SPL y de la AMP, permitieron trabajar y profundizar la temática propuesta a través del caso.

Vemos que el cuerpo se ha pensado en el comienzo del psicoanálisis; la pulsión freudiana está inscrita en el cuerpo, es un “deslinde de lo anímico en lo corporal”, una inscripción de lo psíquico en lo físico que Lacan retoma, al decir que el significante toca el cuerpo. Con el caso presentado vimos que, en particular para el psicótico, hay algo de lo imaginario del cuerpo que está desarmado, desarticulado de la unión borromeica. El cuerpo se mantiene en un constante intento de armarse en un sentido imaginario. Nos encontramos en un estadio del espejo en el cual, para el psicótico, lo real de su cuerpo no ha sido fijado en un imaginario; no ha sido espejado. La consistencia que entrega el espejo no se hace presente, por lo que el cuerpo se vuelve un otro, se mantiene en el registro de lo real y aparece inabordable para el psicótico, inentendible.

Frente a esto, nos cuestionamos la posición que tendrá un clínico en el tratamiento con lo corporal de esta estructura. En la actividad se trabajó una posición de la analista como analista-no-todo-saber; analista que se sorprende, se barra en su posición analítica y comienza a actuar como espejo, para permitir al sujeto armarse una imagen de sí mismo y de su cuerpo.  El lugar del cuerpo de la analista es haciendo de espejo del sujeto en cuerpo y voz, en el registro de lo imaginario, imaginarizando lo real.

Estas son algunas pistas que nos entrega la actividad propuesta para pensar el cuerpo del psicótico en la clínica. Entender estas ideas nos ayuda a profundizar en la dirección de profundizar la práctica analítica en este sentido y se dirige particularmente a las jornadas de la NELcf para este año a llevarse a cabo en Bogotá, Colombia que abordarán la misma temática.

 Reseña escrita por Gaspar Jaramillo

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