Katia Álvarez Soto

Las XIII Jornadas de la NELcf trae como tema “Cortes e Interpretaciones”. El argumento nos trae información valiosa que nos convoca al trabajo, he elegido este párrafo para provocar la conversación:

Hasta el final de su enseñanza Lacan apunta a la interpretación y a sus alcances mediante la palabra. No obstante, se topa con un límite en la interpretación donde se verifica lo real y la cuestión se desplaza del plano de la verdad al plano del goce”.[1]

Freud en 1937 se interroga sobre el fin de un análisis,[2] ¿hay un fin o este es interminable? ¿La interpretación sentido podría llevarnos a un interminable? Cuando lacan se lanza a la reconquista del campo Freudiano, se interroga sobre el material del que disponemos, el lenguaje, devolviendo el poder a la palabra, no a cualquier palabra, palabra plena lo llama él.[3] Lacan critica, pone en el banquillo a los analistas y su práctica, el tiempo de las sesiones, la dirección de la cura, etc. Todo es analítico, de esta forma subvierte aquello en lo que se había convertido ésta en esa época

¿A qué apuntaba Lacan con esto? ¿A dónde se dirigían las curas, a efectos terapéuticos? ¿a fortalecer el Yo?, Lacan plantea tocar el punto de Real, ¿cómo?, ¿la palabra no alcanza para tocar ese real?

Para ello traeré la siguiente viñeta:

  1. En tres segundos con Lacan,[4] Esthela Solano-Suárez cuenta que lo que la llevó a dar otro giro a su análisis, fueron puntos de oscuridad, ella menciona dos impases con su clínica, dice: “Tenía constancia de que algo que se escapaba a la dialéctica significante, y que no se dejaba domesticar por la palabra, se atravesaba, y en su rígida fijación condenaba la interpretación a la impotencia. Algo que no sabía en ese momento nombrar y que mucho más tarde, en el curso del análisis con Lacan, pude cernir como no siendo otra cosa que el goce”. [5]
  2. El encuentro con Lacan desde un inicio apunta a secar el sentido, salir del gozar del bla, bla, bla. Esthela dice: “La fugacidad de la sesión con Lacan implicaba su reducción al esp d´un laps, al espacio de un lapsus, y su operación de corte tajante, quirúrgico, agujereando los enunciados, me permitía cernir el pasaje de la palabra hacia la escritura”. [6]

El limite a la interpretación, este punto de real, el corte, la escansión, este estatuto de la interpretación más allá de la palabra posibilitaría pasar del lenguaje y desplazarse a lalengua a condición de ser arrancado del sentido.

Si el corte permite pasar a la escritura, la letra, ¿Cómo se verifica ello?


[1] NELcf, Argumento, “Cortes e interpretaciones en la práctica analítica”, https://jornadasnelcf.com/xiii/argumento/

[2] Freud, S., “Análisis terminable e interminable”, Obras completas, Vol. XXIII, Amorrortu, Buenos Aires, 1975, p. 251.

[3] Lacan, J., “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis”. Escritos 1, Siglo XXI Editores Argentina, Buenos Aires, 2003, p. 244.

[4] Solano-Suárez, E., Tres segundos con Lacan, Gredos, España, 2021.

[5] Ibíd., p. 16.

[6] Ibíd., p. 21.