{"id":4311,"date":"2026-08-27T10:18:29","date_gmt":"2026-08-27T13:18:29","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=4311"},"modified":"2026-08-28T10:00:38","modified_gmt":"2026-08-28T13:00:38","slug":"resonancias-01","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/portfolio-items\/resonancias-01\/","title":{"rendered":"Resonancias #01"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div style=\"text-align:right;\"><a class=\"fusion-button button-flat fusion-button-default-size button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type\" style=\"--button_text_transform:uppercase;\" target=\"lightbox\" rel=\"iLightbox\" href=\"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/08\/NELcf-16-Resonancias-del-Argumento_Funcion-y-Falla-de-la-metafora-paternav03.pdf\"><span class=\"fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default\">Descarga en PDF<\/span><\/a><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-three\"><h3 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:var(--awb-typography1-line-height);\">Funci\u00f3n y falla de la met\u00e1fora paterna *<\/h3><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-2 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-five\"><h5 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:20;--minFontSize:20;line-height:1.4;\"><em>Gloria Gonz\u00e1lez **<\/em><\/h5><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: left\"><em>El significante es el instrumento con el que se expresa el significado desaparecido.<\/em>[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Son varios los textos de la primera parte de la ense\u00f1anza de Lacan en los que encontramos referencias centrales a la met\u00e1fora paterna. En el <em>Seminario 3<\/em>, <em>Las psicosis<\/em>, nos la presenta desde la vertiente de la inexistencia de la operaci\u00f3n metaf\u00f3rica en las psicosis y se ocupa de esta hip\u00f3tesis tambi\u00e9n en forma exhaustiva en <em>De una cuesti\u00f3n preliminar<\/em>. En los <em>Seminarios 4 y 5<\/em> se detiene en c\u00f3mo se efect\u00faa dicha met\u00e1fora. Voy a referirme hoy a ese per\u00edodo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Entonces si vamos a la ra\u00edz del problema tendr\u00edamos que preguntar inicialmente:<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-3 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-three\"><h3 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:var(--awb-typography1-line-height);\">\u00bfQu\u00e9 es lo que Lacan entiende por met\u00e1fora?<\/h3><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: left\">Partamos de sus propias palabras: \u201cla met\u00e1fora no es una cosa sobre la cual hablar sea lo m\u00e1s f\u00e1cil del mundo\u201d.[2] Nos advierte as\u00ed de la complejidad del tema.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">En el tiempo en que Lacan dicta el seminario <em>Las psicosis<\/em>, est\u00e1 preparando una conferencia sobre Freud, en ella se ocupa de despejar cu\u00e1l es el hilo de la indagaci\u00f3n freudiana. Lo encuentra en su pregunta por c\u00f3mo entra en el ser hablante la dimensi\u00f3n de la verdad y concluye que esta entrada de la verdad depende completamente de la constituci\u00f3n del padre. Se\u00f1alo esto porque la met\u00e1fora es una operaci\u00f3n a la que podemos relacionar con una especie de chispa creadora, de advenimiento de sentido y de verdad para un sujeto.<\/p>\n<p>Apenas la semana pasada, Carolina Koretzky [3] nos hablaba acerca de la importancia del estatuto de la verdad. Si bien, dicho estatuto para nosotros no se concreta en un <em>saber verdadero<\/em>, sino que apunta a lo m\u00e1s singular del goce de cada uno, es a partir del rodeo significante y la producci\u00f3n de efectos de verdad que vamos avanzando en la experiencia anal\u00edtica hacia el encuentro de esa singularidad.<\/p>\n<p>La met\u00e1fora es una de las formas del lenguaje con las que Lacan pudo traducir los mecanismos freudianos de condensaci\u00f3n y desplazamiento, eso le permiti\u00f3 afirmar que el inconsciente est\u00e1 estructurado como un lenguaje. Tom\u00f3 estos elementos de la ling\u00fc\u00edstica y muy particularmente de Jakobson, de su inter\u00e9s por la po\u00e9tica y su invenci\u00f3n de los conceptos de contig\u00fcidad y similitud posicional.<\/p>\n<p>La metonimia se refiere a la concatenaci\u00f3n de significantes. Juan Carlos Indart [4] trae un ejemplo en el que no voy a detenerme tanto como \u00e9l, pero que resumo en que un caballero dice a una dama \u201ctomemos una copa\u201d. El sentido es susceptible de desplazarse a \u201ctomemos un vino\u201d y ya vendr\u00e1 -por contig\u00fcidad- todo lo que puede agregarse a esta primera frase: blanco, fr\u00edo, a solas\u2026 en esa metonimia se desliza el deseo (de compartir un rato, de intimidad\u2026), al punto que el significante ya no vale tanto por si mismo, sino, porque a \u00e9l se va articulando el deseo. Podemos entonces decir que el deseo -reprimido- circula bajo la metonimia significante.<\/p>\n<p>Cuando en el<em> Seminario 3<\/em> Lacan trabaja el juego significante-significado, a partir de las nociones de met\u00e1fora y metonimia, afirma que este juego es lo que llamar\u00e1 m\u00e1s tarde, las pulsiones del Ello. Por tanto, podemos pensar que hay un goce articulado a la cadena significante en su sentido meton\u00edmico, planteado inicialmente, a esta altura de la ense\u00f1anza que estamos abordando, en t\u00e9rminos de deseo. En la metonimia habr\u00eda que instalar una barra para indicar que el objeto est\u00e1 por debajo de esa cadena, elidido, un objeto que a\u00fan no se denomina a y que por tanto vamos a signar como X.<\/p>\n<p>Sin esta concatenaci\u00f3n meton\u00edmica no es pensable la operaci\u00f3n metaf\u00f3rica, la existencia de la cadena significante, es entonces, condici\u00f3n de posibilidad para la producci\u00f3n de una met\u00e1fora. Para dar cuenta de esta, Lacan recurre en varios momentos al famoso ejemplo que toma de V\u00edctor Hugo, \u201cBozz dormido\u201d: <em>Su gavilla <\/em><em>no era avara ni odiosa<\/em>.<\/p>\n<p>Aclara que no se trata de una comparaci\u00f3n del tipo <em>as\u00ed como<\/em> la gavilla se esparc\u00eda gustosamente entre los necesitados, <em>as\u00ed tambi\u00e9n<\/em> nuestro personaje no era ni avaro ni odioso. \u201cNo hay comparaci\u00f3n, sino identificaci\u00f3n\u201d, [5] es decir, hay una similitud posicional que permite desplazar, sustituir el personaje Bozz por la expresi\u00f3n<em> su gavilla<\/em>, para predicar de \u00e9l su falta de avaricia y su generosidad.<\/p>\n<p>No es lo mismo decir: \u201call\u00e1 en la playa qu\u00e9 lejos se divisan pa\u00f1uelos que se agitan sin cesar\u201d, que decir, \u201cdesde la playa se divisan veleros\u201d. Hay un efecto de sentido nuevo, original, inesperado en la primera expresi\u00f3n, un efecto po\u00e9tico. Para Lacan all\u00ed donde no hay met\u00e1fora, tampoco hay poes\u00eda. Entonces, un esfuerzo de poes\u00eda -invitaci\u00f3n de Miller- es un esfuerzo metaf\u00f3rico, a una nueva escritura<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-4 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-three\"><h3 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:var(--awb-typography1-line-height);\">La funci\u00f3n de la met\u00e1fora<\/h3><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><p style=\"text-align: left\">Con la met\u00e1fora paterna se introduce el Nombre del Padre como un significante privilegiado en tanto representate de la ley. Se trata de un esfuerzo epistemol\u00f3gico<br \/>\npor ir m\u00e1s all\u00e1 del mito freudiano hacia la estructura, transform\u00e1ndolo en un matema.<\/p>\n<p>Voy a referirme principalmente al<em> Seminario 5 Las formaciones del Inconsciente<\/em>, donde Lacan desarrolla que el sistema significante, para funcionar adecuadamente y permitir que el deseo sea significantizado, requiere de un significante especial, constituyente, el Nombre del Padre. Significante que garantiza la ley de la articulaci\u00f3n entre los significantes -funda el hecho de que haya articulaci\u00f3n entre estos-, lo que permite que se produzcan efectos de significaci\u00f3n seg\u00fan las leyes del lenguaje. Ese es el centro de la indagaci\u00f3n de Lacan en el <em>Seminario 5<\/em> que el Nombre del Padre es un significante.<\/p>\n<p>Lo destacable es que la funci\u00f3n de ese significante primordial -Nombre del Padre es homologada a la funci\u00f3n de la met\u00e1fora en tanto esta es la <em>sustituci\u00f3n<\/em>. De la misma manera que en el ejemplo, la gavilla sustituye a Bozz, el Nombre del Padre va a efectuar una sustituci\u00f3n y como efecto de esta se produce un sentido nuevo, una significaci\u00f3n f\u00e1lica.<\/p>\n<p>En la f\u00f3rmula de la met\u00e1fora se lee que lo que es sustitu\u00eddo es el enigm\u00e1tico deseo de la madre. Esta, como nos ense\u00f1\u00f3 Freud con el <em>Fort Da<\/em> y lo formaliz\u00f3 posteriormente Lacan, es alguien que aparece y desaparece, en una alternancia de presencia y ausencia en la que queda capturado el hijo. Surge entonces en este el enigma y la consiguiente angustia ante no saber qu\u00e9 es lo que ella quiere. El Nombre del Padre viene a dar una respuesta a ese enigma.<\/p>\n<p>En la temporalidad del Edipo el padre se va introduciendo paulatinamente en la inicial relaci\u00f3n cerrada -imaginaria- entre la madre y el ni\u00f1o. Si bien, en un primer momento est\u00e1 velado, en un segundo tiempo es quien priva a la madre del objeto de su deseo, por tanto, el ni\u00f1o es desalojado de la posici\u00f3n de ser el falo imaginario de la madre.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n paterna se realiza a trav\u00e9s de la palabra de la madre, por eso el estatuto de este padre es simb\u00f3lico: \u201cNo se trata tanto de las relaciones personales<br \/>\nentre el padre y la madre, ni de saber si uno y otro dan la talla o no la dan, como de un momento que ha de ser vivido y que concierne a las relaciones no solo de la madre con la persona del padre, sino de la madre con la palabra del padre\u2026\u201d[6]. Tenemos en este tiempo al Padre del No, necesario para que pueda inscribirse en el siguiente tiempo un S\u00ed que abre la v\u00eda del deseo del sujeto.<\/p>\n<p>Finalmente, en el tercer tiempo, que es clave del Edipo en tanto conduce al var\u00f3n a la salida de este complejo, ya no est\u00e1 en juego ser o no el falo, sino, el tenerlo o no tenerlo, lo que conducir\u00e1 a la identificaci\u00f3n sexuada. Al efectuarse la met\u00e1fora, el falo, inicialmente localizado en el cuerpo del ni\u00f1o, se desplaza al padre en este tercer tiempo. Ya no se trata del ni\u00f1o que lo es, sino del padre que tiene eso que la madre desea.<\/p>\n<p>\u201cEste es un paso que se ha de franquear y en el que ha de intervenir en alg\u00fan momento,<em> eficazmente, realmente, efectivamente<\/em>, el padre\u201d.[7] Estas \u00faltimas afirmaciones son reforzadas por Lacan al decir \u201cLa relaci\u00f3n de la madre con el padre vuelve al plano real\u201d[8].<\/p>\n<p>Aunque el significante Nombre del Padre pueda afirmarse en ausencia de un padre real, porque en definitiva es en el discurso de la madre donde el ni\u00f1o lo encuentra, para que la funci\u00f3n del padre se cumpla, alguien, no forzosamente el padre del sujeto, tiene que encarnarla, alguien deseante que hace de esa mujer que hay en la madre, causa de su deseo y a la vez es capaz de hacerse desear por ella. Por tanto, el padre debe dar pruebas de tener eso que es deseado por la madre, el falo y de que es capaz de d\u00e1rselo.<\/p>\n<p>As\u00ed, el ni\u00f1o no correr\u00e1 el riesgo de ser \u00e9l ese falo objeto del deseo materno. Podr\u00e1 identificarse al padre en tanto Ideal del yo y asumir su ser sexuado. En este punto se hace preciso distinguir el Edipo en el ni\u00f1o y en la ni\u00f1a. Si bien el var\u00f3n logra salir de esta forma del Edipo, en ella, al reconocerse castrada se instala la envidia f\u00e1lica y entra en el complejo buscando en el padre y posteriormente en sus representantes, el falo.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-5 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-three\"><h3 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:30;line-height:var(--awb-typography1-line-height);\">La met\u00e1fora es siempre fallida<\/h3><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\"><p style=\"text-align: left\">No obstante la operaci\u00f3n metaf\u00f3rica, la sustituci\u00f3n no es absoluta, esa X, el significante oculto cae bajo represi\u00f3n y sigue presente en su conexi\u00f3n meton\u00edmica en<br \/>\nla cadena, sigue activo. Al respecto, encontramos en el curso de Miller <em>La naturaleza de los semblantes<\/em> una advertencia, cuando afirma que el t\u00e9rmino <em>significaci\u00f3n <\/em>califica lo que un sujeto puede conocer de una estructura que a la vez desborda esta significaci\u00f3n. Es entonces lo que el sujeto alcanza a conocer -lo que logra interpretar- de ese deseo materno, que ahora, con Miller, podemos decir, sobrepasa la significaci\u00f3n -el resultado de la operaci\u00f3n de la met\u00e1f\u00f3ra- contiene un a\u00fan\u2026m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u201cLa madre fundamenta al padre como mediador de lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de su ley, la de ella, y de su capricho\u2026\u201d [9]<\/p>\n<p>Sirvi\u00e9ndonos de desarrollos posteriores leemos en esta cita la dimensi\u00f3n de un m\u00e1s all\u00e1 materno, de algo que sobrepasa la ley del padre que puede dar sentido a su deseo, pero no capturarlo plenamente en lo simb\u00f3lico. Podr\u00edamos escribir bajo la barra del DM, X + indicando con este \u00faltimo signo lo que de ese deseo no alcanza a ser metaforizado.<\/p>\n<p>De esto deducimos que, sobre el vac\u00edo que la X representa, sobre la imposibilidad de concerla, de nombrarla plenamente, una met\u00e1fora opera dando una significaci\u00f3n nunca absoluta.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos freudianos podr\u00edamos pensar que el <em>excedente de sexualidad<\/em>, no es plenamente atrapable por el significante, de all\u00ed que digamos que la met\u00e1fora<br \/>\npaterna es siempre fallida, aunque opere localizando el falo y proporcion\u00e1ndolo como respuesta, queda un \u00bfqu\u00e9 <em>m\u00e1s<\/em> quiere?<\/p>\n<p>Hoy, cuando constatamos que ha desfallecido el orden simb\u00f3lico y el padre con \u00e9l \u00bfqu\u00e9 viene en su lugar? porque es verdad que el padre del mito, el de la tradici\u00f3n, no va m\u00e1s, pero se requiere de una funci\u00f3n que separe y que anude. El goce no es abordable directamente, entonces \u00bfqu\u00e9 lo metaforiza? \u00bfQu\u00e9 nos permite hacerlo analizable y qu\u00e9 posici\u00f3n conviene al analista? Contamos con los desarrollos sobre la multiplicidad de los nombres del padre y lo que de ello se deriva, el <em>sinthome<\/em>, que nos pone ante una cl\u00ednica de las soluciones singulares.<\/p>\n<p>Sobre estos y otros aspectos estaremos trabajando en los meses que restan para las Jornadas y durante estas. Esperamos contar con verdaderos espacios de conversaci\u00f3n, especialmente en las mesas simult\u00e1neas, ocasi\u00f3n para dar pruebas de nuestra pr\u00e1ctica ante la comunidad anal\u00edtica. Los casos est\u00e1n siendo leidos cuidadosamente en los carteles organizados por la comisi\u00f3n cl\u00ednica, el deseo de formaci\u00f3n se manifiesta una vez m\u00e1s en la NEL.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;width:100%;\"><div class=\"fusion-separator-border sep-double sep-solid\" style=\"--awb-height:20px;--awb-amount:20px;border-color:var(--awb-color3);border-top-width:1px;border-bottom-width:1px;\"><\/div><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-5\"><p>* Presentaci\u00f3n de las XVI Jornadas de la NEL en la Secci\u00f3n Bogot\u00e1 el 21 de julio de 2026<\/p>\n<p>** Psicoanalista en Bogot\u00e1, Colombia, Analista Miembro de la Escuela (AME) de la Nueva Escuela Lacaniana del Campo Freudiano (NEL) y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis (AMP).<\/p>\n<p>[1] Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 3<\/em>, Las psicosis, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2002, p. 317.<\/p>\n<p>[2] Ib\u00edd., p. 312-313<\/p>\n<p>[3] Conferencia p\u00fablica dictada en Lima el 16 de julio de 2026 bajo el t\u00edtulo \u201c\u00bfQu\u00e9 lugar tiene la palabra hoy?\u201d.<\/p>\n<p>[4] Indart, Juan Carlos, \u201cIntroducci\u00f3n al problema de la met\u00e1fora\u201d, Jornadas preparatorias al V Encuentro Internacional del Campo Freudiano, 23 de mayo de 1988.<\/p>\n<p>[5] Ib\u00edd., p. 313.<\/p>\n<p>[6] Lacan, J., <em>El Seminario, Libro 5, Las formaciones del Inconsciente<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1999, p. 196.<\/p>\n<p>[7] Ib\u00edd., p. 192.<\/p>\n<p>[8] Ib\u00edd., p. 200.<\/p>\n<p>[9] Ib\u00edd., p. 197.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":4312,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"portfolio_category":[87,98],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-4311","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-orientacion","portfolio_category-resonancias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4311"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4311\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4352,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4311\/revisions\/4352"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=4311"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=4311"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=4311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}