{"id":4050,"date":"2026-05-26T20:49:15","date_gmt":"2026-05-26T23:49:15","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=4050"},"modified":"2026-05-28T17:07:24","modified_gmt":"2026-05-28T20:07:24","slug":"texto-preparatorio","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/portfolio-items\/texto-preparatorio\/","title":{"rendered":"Texto Preparatorio"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-rotating fusion-animate-once fusion-title-clipIn fusion-title-size-one\" style=\"--awb-text-color:var(--awb-color4);--awb-margin-top:0px;--awb-margin-bottom:24px;--awb-margin-bottom-small:32px;--awb-font-size:40px;\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;text-transform:none;font-size:1em;--fontSize:40;line-height:var(--awb-typography1-line-height);\"><span class=\"fusion-animated-text-prefix\"><\/span> <span class=\"fusion-animated-texts-wrapper\" style=\"color:var(--awb-color7);text-align: center;\" data-length=\"line\" data-minDisplayTime=\"1200\"><span class=\"fusion-animated-texts\"><span data-in-effect=\"clipIn\" class=\"fusion-animated-text\" data-in-sequence=\"true\" data-out-reverse=\"true\" data-out-effect=\"clipOut\">M\u00daSICA PARA LOS O\u00cdDOS *<\/span><\/span><\/span> <span class=\"fusion-animated-text-postfix\"><\/span><\/h1><\/div><div style=\"text-align:right;\"><a class=\"fusion-button button-flat button-large button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/05\/NELcf-07-Texto-Preparatorio-1-v01.pdf\"><i class=\"fa-file-pdf fas awb-button__icon awb-button__icon--default button-icon-left\" aria-hidden=\"true\"><\/i><span class=\"fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default\">PDF<\/span><\/a><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:10px;margin-bottom:10px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: right;\"><strong>Fernanda Otoni Brisset **<\/strong><\/p>\n<p>Al recibir la invitaci\u00f3n para estar con ustedes, la pregunta que se impuso fue la siguiente: \u00bfc\u00f3mo extraer de la lectura cruzada entre Freud y Lacan del caso del peque\u00f1o Hans una br\u00fajula que pueda servir de orientaci\u00f3n para la experiencia anal\u00edtica hoy, en el trabajo de formaci\u00f3n que la Escuela ofrece a su comunidad? \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a el caso Hans, hoy?<\/p>\n<p>En el\u00a0<em>Seminario 4<\/em> Lacan retoma algunos casos cl\u00e1sicos para mostrar que la relaci\u00f3n de objeto, que da t\u00edtulo a ese seminario, demuestra, en realidad, que \u201cel propio motor de la relaci\u00f3n del sujeto con el mundo\u201d[1] es la falta de objeto. Hay un agujero real irreductible con el que cada uno tiene que arregl\u00e1rselas, sea como sea: privado, frustrado o castrado. Este seminario es, as\u00ed, una inmersi\u00f3n de Lacan en el funcionamiento de ese resorte.<\/p>\n<p>No por casualidad Hans ocupa gran parte de este seminario; un caso sorprendente por una raz\u00f3n simple y rara: en \u00e9l podemos acompa\u00f1ar, paso a paso, la antesala de la formaci\u00f3n de un s\u00edntoma, su instalaci\u00f3n, su funcionamiento, sus desdoblamientos y transformaciones rumbo a su resoluci\u00f3n, siendo el \u00fanico caso en el que Lacan se detiene para extraer una l\u00f3gica de la cura, como aclara Jacques-Alain Miller.[2] Clase tras clase, Lacan retorna a Freud, siguiendo la materia de la lengua que, en la usina del lenguaje, se despliega como aparato de goce en el montaje de una \u201cresoluci\u00f3n curativa\u201d, para retomar la expresi\u00f3n del propio Lacan. Si el objeto, para Lacan, est\u00e1 perdido, el falo surge como un objeto extra\u00eddo del malestar[3] en condiciones de conectar ese <em>no hay<\/em>\u00a0con lo que s\u00ed <em>hay<\/em> en la invenci\u00f3n de un mundo: un s\u00edntoma.<\/p>\n<p>En medio del laberinto en el que el propio caso nos obliga a entrar, para dar inicio al trabajo de hoy tomar\u00e9 algunos hilos para ofrecerles una primera escansi\u00f3n de este retorno a Freud y a Lacan, apostando a que cada uno de ustedes pueda servirse de esta provocaci\u00f3n para escandir, a partir de su propia experiencia, las resonancias singulares de esta lectura.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-2 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>Antesala de la mordida<\/em><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p>Hans \u201cviv\u00eda feliz\u201d imaginando ser aquello que su madre deseaba: \u00e9l se exhibe y ella se encanta con el peque\u00f1o exhibicionista. Estaba vivamente interesado en su\u00a0<em>hacepip\u00ed<\/em>, el suyo y el de los otros seres vivos, especialmente el de la gente grande. Su inter\u00e9s era te\u00f3rico y pr\u00e1ctico: toquetea, manipula, examina y fantasea su presencia por todos lados. En primer lugar, quiso saber si su madre ten\u00eda uno; ella dice que s\u00ed, pero no lo muestra. Sin acceso a las pruebas, deduce por comparaci\u00f3n que, por ser grande, ella tendr\u00eda \u201cun hace-pip\u00ed como el de un caballo\u201d.[4] El significante caballo entr\u00f3 all\u00ed, y de \u00e9l se servir\u00e1 en la construcci\u00f3n de lo que est\u00e1 por venir.<\/p>\n<p>Hans juega con el <em>hacepip\u00ed<\/em>, el suyo y el de los otros. El juego era del escondite, pues, como dice Lacan, \u201cel falo no estaba nunca donde uno lo busca, nunca estaba donde uno lo encuentra. Ahora se trata de saber d\u00f3nde est\u00e1 verdaderamente\u201d.[5] Hans no ahorraba esfuerzos para ponerlo a prueba en su investigaci\u00f3n obstinada. \u201cS\u00f3lo se habla del falo\u201d [\u2026] objeto central de la organizaci\u00f3n de su mundo\u201d[6] y, al mismo tiempo, se involucra en cuerpo y alma en la relaci\u00f3n con su madre, \u201cmediante la cual el ni\u00f1o le asegura a la madre que puede colmarla, no s\u00f3lo como ni\u00f1o, sino tambi\u00e9n en cuanto al deseo y, por decirlo todo, en cuanto a lo que le falta.[7] Una relaci\u00f3n imaginaria tramposa, dice Lacan. Capturado por el se\u00f1uelo que \u00e9l mismo arma, \u00a1\u00e9l es feliz!<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que pone fin entonces a esta relaci\u00f3n tramposa?<\/p>\n<p>La madre amenaza con cortarle el <em>hacepip\u00ed<\/em> si no se saca la mano de all\u00ed. Lo reprueba al mismo tiempo que \u00e9l comprueba la llegada indeseada de aquel beb\u00e9, su hermana, que nace sin hablar, sin dientes y cuyo <em>hacepip\u00ed<\/em> ni siquiera se ve. No hay relaci\u00f3n entre lo esperado y lo presentado. \u201cLo que cambia, es que su pene, el suyo, empieza a convertirse en algo muy real\u201d,[8] sufriendo la intromisi\u00f3n de un goce del cual no sabe nada. El falo se desliza, dir\u00e1 Lacan, de lo imaginario a lo real como una equivalencia inestable, y es en ese plano donde todo oscila.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[\u2026] la angustia es correlativa del momento de suspensi\u00f3n del sujeto, en un tiempo en el que ya no sabe d\u00f3nde est\u00e1, hacia un tiempo en el que va a ser algo en lo que ya nunca podr\u00e1 reconocerse. Es esto, la angustia. [\u2026] El ni\u00f1o cae en su propia trampa, enga\u00f1ado por su propio juego, v\u00edctima de todas las discordancias, confrontado con la inmensa hiancia que hay entre cumplir con una imagen y tener algo real que ofrecer.[9]\nLa pulsi\u00f3n real en el cuerpo desarma el juego imaginario y pone en cuesti\u00f3n su certeza de ser el falo de la madre. Lo que \u00e9l tiene le aparece como \u201calgo miserable\u201d, y esto es decisivo, como anota Lacan. Lo real de la existencia, a veces\u00a0<em>trop <\/em>[mucho], otras\u00a0<em>trou <\/em>[agujero], arranca al peque\u00f1o hablante del para\u00edso del se\u00f1uelo; la falacia del juego f\u00e1lico se revela \u2014y \u00e9l se ve solo con la inquietud de su <em>hacepip\u00ed<\/em>, casi nada. Ser todo o nada para la madre es el centro de gravedad \u2014su propio ser queda amenazado\u2014 un agujero hacia el cual puede ser aspirado o, para decirlo con Lacan, devorado. El mundo feliz del\u00a0\u201chacer de cuenta\u201d\u00a0se derrumba, est\u00e1 en el epicentro del trauma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Urge construir una salida\u2026<\/p>\n<p>Como respuesta provisoria, Hans inventa un\u00a0\u201ccuarto oscuro\u201d, donde \u201cdesaparece\u201d para hacer pis. Ese ba\u00f1o fantaseado existe para \u201chacer pis\u201d: all\u00ed hace sin hacer, manipula la cosa oscura, solo, fabricando algo que \u201cno existe\u201d.<\/p>\n<p>Es el momento abierto a una dimensi\u00f3n que permitir\u00eda el pasaje de lo imaginario a lo simb\u00f3lico \u2014anota Lacan\u2014 si, sobre el fondo insondable del deseo materno, se situara d\u00f3nde est\u00e1 el padre. No el padre como persona gentil, siempre presente, sino el\u00a0padre real, con las herramientas del reino de la ley para salvar al pene real de estar en la mira de la gula materna al entrar en escena con el arsenal simb\u00f3lico de sustituciones posibles. La simple presencia emp\u00edrica del padre no basta para rescatar al sujeto de su inmersi\u00f3n en la insuficiencia fundamental del\u00a0\u201cno ser\u201d.<\/p>\n<p>Y es desde all\u00ed que nuestro peque\u00f1o investigador parte para construir una defensa frente a la supuesta potencia infinita y el opaco deseo materno. All\u00ed donde el padre no responde plenamente a su funci\u00f3n, una invenci\u00f3n se presenta como suplencia. Hans inventa un s\u00edntoma f\u00f3bico, un borde: la mordida de un caballo.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-3 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-2 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-3 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>De la mordida al mecanismo. La presencia del analista<\/em><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-3\"><p>Lacan, en el <em>Seminario 4<\/em>, formaliza las transformaciones de la posici\u00f3n subjetiva de Hans en el an\u00e1lisis, intentando extraer la l\u00f3gica de la cura, el pasaje del se\u00f1uelo en el que el sujeto viv\u00eda feliz \u2014como falo de la madre\u2014 a la verificaci\u00f3n, por el absurdo, de un \u201cno hay\u201d absoluto como operador del mecanismo que conduce a la resoluci\u00f3n del impasse.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>La instancia de la letra, <\/em>Lacan subraya que Hans \u201cdesarrolla, [\u2026] bajo una forma m\u00edtica, todas las permutaciones posibles de un n\u00famero limitado de significantes\u201d.[10] De la lluvia de significantes que lo ba\u00f1a, algunos quedan retenidos con alta tensi\u00f3n pulsional, cuya fuerza hace girar el mecanismo de la usina del lenguaje. El caballo es uno de esos significantes que ya estaba en esa usina aguardando para entrar en escena. Verificamos, como indica Miller, que efectivamente hay un n\u00famero limitado de significantes esenciales \u2014aquellos que marcan el cuerpo con incidencia libidinal\u2014 y son esos los que giran, se combinan, retornan en otras configuraciones. El an\u00e1lisis sigue su trabajo con ese giro, hasta que se produzca un cambio, un punto de basta, una resoluci\u00f3n del impasse que se resuelve en una forma de anudamiento, un nuevo anudamiento, una trama que satisface, no como deducci\u00f3n lineal, sino como efecto de la din\u00e1mica libidinal que revuelve los elementos de la estructura. Es decir, esos giros permiten leer lo mismo de otra manera, cuando son ordenados de otra forma.<\/p>\n<p>Es lo que vamos a leer al seguir el trabajo de Hans en su usina del lenguaje.<\/p>\n<p>Hans se despierta pensando que la madre se fue y que no la tendr\u00eda para que lo mime, \u201cpara hacer cumplidos\u201d. En el paseo al parque, ese d\u00eda, enuncia: \u201cTengo miedo de que el caballo me muerda\u201d. Esta frase es el enunciado inaugural, nos dice Freud. El s\u00edntoma f\u00f3bico entra en escena montado a caballo y hace el pasaje de la angustia difusa desencadenada en la antesala de la mordida, a una forma f\u00f3bica en la que el peligro se desplaza hacia afuera: es el caballo el que muerde, y es con \u00e9l con quien Hans pasa a negociar. \u00c9l condensa, al mismo tiempo, el riesgo de ser devorado por la potencia materna y la transposici\u00f3n de ese riesgo hacia fuera de s\u00ed, en un objeto externo, peligroso pero delimitado \u2014el caballo\u2014, ese objeto extra\u00eddo del malestar, bella expresi\u00f3n de Lacan. El caballo, en la estructura l\u00f3gica del s\u00edntoma f\u00f3bico, funciona como objeto centinela, se\u00f1al<\/p>\n<p>de angustia que crea umbrales, redibuja interior y exterior, limita desplazamientos, vuelve habitable el mundo para Hans, all\u00ed donde el padre no responde a su llamado.<\/p>\n<p>La presencia de un padre que habla, que escucha, que anota, no es suficiente para estar a la altura de su funci\u00f3n. El padre de Hans se dirige a Freud pues, en verdad, \u00e9l tampoco tiene c\u00f3mo responder a la pregunta \u201c\u00bfqu\u00e9 es un padre?\u201d. Y el caso ya ense\u00f1a que el analista en carne y hueso no necesita estar presente para que la presencia del analista opere.<\/p>\n<p>Es con la entrada del analista que el caso sit\u00faa, con mayor precisi\u00f3n, la funci\u00f3n del padre, d\u00f3nde \u00e9l debe estar. En principio, Freud orienta al padre a nombrar el s\u00edntoma como una<em> tonter\u00eda<\/em> y a dar sentido a lo que le ocurre: \u201cTe gusta tu madre y quieres ir a la cama con ella; por haberte interesado tanto por el <em>hacepip\u00ed <\/em>del caballo, le tienes miedo\u201d. Introduce un padre que nomina, y tira del hilo de lo simb\u00f3lico. Hans pone la mano en \u00e9l y se entrega al juego de las asociaciones.<\/p>\n<p>Hans va al encuentro de Freud y se ve forzado a decir algo m\u00e1s; aparece un detalle que no se conecta con nada: la mancha negra alrededor de la boca del caballo. El \u201cprofesor Freud\u201d, una vez m\u00e1s, mete al padre en el complejo para abordar el real que aflige al ni\u00f1o:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[\u2026] le revel\u00e9 que ten\u00eda miedo a su padre justamente por querer \u00e9l tanto a su madre. \u00c9l no pod\u00eda menos que creer, le dije, que el padre le ten\u00eda rabia, pero eso no era cierto: el padre le ten\u00eda cari\u00f1o, y pod\u00eda confesarle todo sin miedo. Que hac\u00eda mucho tiempo, antes que \u00e9l viniera al mundo, yo [Freud] sab\u00eda ya que llegar\u00eda un peque\u00f1o Hans que querr\u00eda mucho a su madre, y por eso se ver\u00eda obligado a tener miedo del padre.[11]\n<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Freud le otorga al padre el lugar de la funci\u00f3n de ordenador significante, conjugando ley y amor. Hans pregunta si el profesor habla con Dios para saber las cosas. Suponer en Freud un saber sobre lo que le ocurre, un saber sobre lo real, lo hace acceder a otro lugar. Lo que se verificar\u00e1 a continuaci\u00f3n es impresionante: el inconsciente transferencial se despierta y produce sue\u00f1os, fantas\u00edas, dibujos que se desplazan en una secuencia asociativa incesante. Los dirige al Profesor, se deja llevar por la espiral del lenguaje y mejora considerablemente.<\/p>\n<p>Soporta mejor a los caballos, los clasifica. El miedo generalizado se especifica: caballos que muerden. Entra en juego una serie de conexiones simb\u00f3licas, sustitutivas&#8230; Cuando aparece algo que queda suelto, Hans recomienda al padre ir a hablar con el Profesor porque \u00e9l debe saber. Parece saber que las piezas sueltas pueden encontrar un nuevo modo de engancharse en la trama. Como podemos ver, Hans se sirve de la transferencia como un dispositivo conector para enlazar lo que se presenta disyunto: el goce y el sentido. La cosa remueve la estructura del cuerpo hablante, cambia de lugar, permuta, se transforma mientras se desplaza&#8230; Bajo transferencia investiga nuevas cuestiones. Un juego intenso de desplazamientos, permutaciones, deslizamientos significantes que mueven la usina lenguajera a todo vapor.<\/p>\n<p>Es cuando el caballo que muerde se desplaza al caballo de carga\u2026 y Hans se entrega a una especie de novela fant\u00e1stica para responder a la pregunta \u201c\u00bfde d\u00f3nde vienen los beb\u00e9s?\u201d \u2026 lleg\u00f3 en una caja, en un carro, sobre caballos&#8230; \u00a0diferencia, encadena, hace permutaciones hasta deslizar la cosa hacia los o\u00eddos\u2026 caballo trotando, caballo que cae \u2026 Lo que lo lleva m\u00e1s lejos en su circuito asociativo, e informa que agarr\u00f3 la tonter\u00eda cuando vio a un caballo caer y hacer <em>as\u00ed con las patas\u2026 ruido con los pies<\/em>. All\u00ed donde la palabra no alcanza, bajo transferencia, fuerza un giro m\u00e1s que perfora la escena para dar paso a la sustancia sonora por un nuevo orificio.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-4 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-3 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-4 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>\u00bfQu\u00e9 es ese ruido? La lengua del sonido<\/em><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\"><p>El padre cuenta que estuvo en el consultorio de Freud y Hans queda curioso por saber qu\u00e9 conversaron, pero ni siquiera espera que el padre responda y dice que mueve los pies \u201ccuando tengo una rabieta o cuando tengo que hacer <em>Lumpf<\/em>\u201d.[12] Algo solo puede o\u00edrse, no forma parte de lo que se dice, de lo que se ve, sino de lo que se oye\u2026 pero est\u00e1 por ah\u00ed, por \u201ccaer\u201d.<\/p>\n<p>Sigamos nuestra investigaci\u00f3n: la palabra <em>Lumpf <\/em>es m\u00e1s un sonido que una palabra. Hans, cuando el padre evoca al analista, fuerza sus asociaciones a desplazarse para investigar lo que oye, lo que pasa por sus o\u00eddos. Entre el sonido y el significante pasa toda una experiencia&#8230; Insist\u00eda en observar a su madre defecando y nombraba el ruido que hace el excremento al caer del cuerpo materno: \u00a1<em>lumpf<\/em>! El objeto no est\u00e1 all\u00ed, pero su p\u00e9rdida deja una marca que resuena as\u00ed: <em>lumpf<\/em>. \u00c9l eleva al decir el sonido del objeto perdido\u2026 una ca\u00edda que resuena\u2026; el sonido testimonia su p\u00e9rdida. Inventa con los o\u00eddos. Un significante nuevo que guarda el sonido de un resto que cae: <em>lumpf<\/em>. O\u00edr se muestra como un lugar libidinal privilegiado para este ser hablante. Se interesa por la diferencia del ruido que hacen hombres y mujeres al orinar\u2026 \u00c9l oye la relaci\u00f3n que no hay entre los sexos. Dice que \u201cun barullo grande hace acordar al <em>Lumpf<\/em>, uno peque\u00f1o al pip\u00ed\u201d.[13] <em>Lumpf<\/em> se vuelve un significante ordenador, una palabra que hace resonar lo que pasa en aquello que se oye.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>(\u2026) la ca\u00edda de un caballo que hace barullo (hace lumpf); el resonar de las patas <\/em>del caballo al trotar (<em>lumpf<\/em>); el ni\u00f1o que cae de la madre en el parto \u2014y que, en alem\u00e1n es\u00a0<em>niederkommen<\/em>\u00a0(literalmente, caer, venirse abajo)\u2014 tambi\u00e9n es nombrado por \u00e9l como <em>lumpf<\/em>. Con la invenci\u00f3n de la palabra\u00a0<em>Lumpf<\/em>, hace una serie de distinciones para leer lo que sucede en su mundo ruidoso: fuerte, suave, r\u00e1pido, lento, etc.[14]<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-5 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-4 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-5 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>\u00bfC\u00f3mo se articula ese elemento sonoro con la trama de su enredo fant\u00e1stico?<\/em><\/p><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-5\"><p><em>Lumpf <\/em>es el nombre de lo que no se escribe \u2014sustancia sonora. Hans, en su trabajo, es un creador, un artesano del sonido y hace de <em>lalengua<\/em> materia prima de su\u00a0<em>savoir-faire<\/em>. Hans pasa al campo ficcional; un imaginario radical que da la impresi\u00f3n, dir\u00e1 Lacan, de que est\u00e1 burl\u00e1ndose de todos, pero que en verdad act\u00faa fren\u00e9ticamente para ordenar las piezas sueltas y organizar el mundo simb\u00f3lico en torno a un real que solo puede imaginarse.<\/p>\n<p>Al seguir la lengua del sonido hace de sus creaciones del lenguaje un soporte para hacer escurrir lo real del goce que no se enlaza con nada. \u00c9l fabrica el falo, no ya imaginario, sino como una herramienta que le permite entrar en la dimensi\u00f3n del semblante.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-6 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-5 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-6 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>\u00a1Del<\/em> hacepip\u00ed<em> al hacer del falo!<\/em><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-6\"><p>Recordemos que, en\u00a0<em>La significaci\u00f3n del falo<\/em>, un a\u00f1o despu\u00e9s del <em>Seminario 4<\/em>, el falo resulta de la acci\u00f3n metaf\u00f3rica del padre sobre el deseo de la madre, localizando un l\u00edmite para el goce materno, operador de la met\u00e1fora paterna. En el caso Hans, en ausencia de un padre real efectivo en su funci\u00f3n, fue montado a caballo como nuestro peque\u00f1o se instala en esa otra <em>ditmension <\/em>\u2014el inconsciente\u2014 para inventar formas de defenderse de ese goce devorador y responder a los impasses de su existencia. El significante f\u00f3bico \u2014caballo\u2014 funciona como un l\u00edmite provisorio \u2014un suplente\u2014 en ausencia de una soluci\u00f3n m\u00e1s efectiva.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, para Lacan, en\u00a0<em>Seminario 18, De un discurso que no fuera del semblante<\/em>, lo simb\u00f3lico ya no tiene tanto el mismo valor. Lacan en ese momento ya hab\u00eda formalizado que hay algo en el goce imposible de aprehender tanto por lo simb\u00f3lico como por lo imaginario. Hay algo amorfo que resta irreductible, inimaginable e indecible y que no cesa de no escribirse. El goce crea obst\u00e1culos. Entonces, \u00bfc\u00f3mo participa en la manufactura de los lazos del cuerpo hablante? \u201c\u00bfSe hace sin embargo el amor, \u00bfno es cierto?\u201d[15] Lacan responde con \u201cel falo es propiamente, el goce sexual por cuanto est\u00e1 coordinado con un semblante, es solidario de un semblante\u201d.[16]<\/p>\n<p>Sin embargo, si algo del goce pasa al discurso a trav\u00e9s de la usina del lenguaje, queda un resto que no se enlaza con nada, del cual nada puede decirse, que permanece como una mancha irreductible y que resuena como un ruido que cae.\u00a0 Despu\u00e9s de todo, dir\u00e1 Lacan, \u201cla estructura es tal que el hombre en tanto hombre, en la medida en que funciona, est\u00e1 castrado\u201d.[17]<\/p>\n<p>En el caso de Hans, el padre real, en su presencia vacilante, encuentra en el dispositivo anal\u00edtico \u2014la intervenci\u00f3n de Freud\u2014 un modo de operar como nominador, introduciendo diferencias, construyendo herramientas simb\u00f3licas, redistribuyendo lugares, dando consistencia l\u00f3gica al \u201cno hay\u201d.<\/p>\n<p>La cura llega cuando construye, de forma articulada, una ficci\u00f3n sobre la castraci\u00f3n \u2014no voy a citarlo porque todos lo leyeron\u2014: entra el instalador, viene, lo desenrosca y le pone un <em>hacepip\u00ed<\/em> nuevo. Cuando el sujeto accede al falo simb\u00f3lico como dispositivo conector, la fobia cede. Lo que era fijaci\u00f3n debe volverse destacable. La amenaza de p\u00e9rdida se convierte en una operaci\u00f3n de intercambio. El falo se vuelve movilizable. El \u201cno hay\u201d puede ser asumido.<\/p>\n<p>Porque a lo real nunca se accede, solo se lo puede imaginar mediante verdades mentirosas cuyo montaje es obra de la articulaci\u00f3n del falo en su funci\u00f3n de semblante. Para ello es necesario que \u201cel ni\u00f1o asuma el falo como significante\u201d, es decir, tomarlo como un conector para operar una sofisticada operaci\u00f3n de anudar los tres registros: un ordenamiento l\u00f3gico. El <em>no hay <\/em>deja de vivirse como d\u00e9ficit y se hace resorte de creaci\u00f3n de una soluci\u00f3n in\u00e9dita.<a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-7 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-6 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-7 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-four\"><h4 class=\"fusion-title-heading title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"margin:0;--fontSize:25;line-height:1.4;\"><em>De la usina al Teatro de la \u00d3pera: un recorrido l\u00f3gico<\/em><\/h4><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-7\"><p>Lacan sigue a Hans y su usina del lenguaje: lo transitorio, la permutaci\u00f3n. El caso se escribe como una estructura que se mantiene en movimiento constante. En el caso de Hans fueron necesarias muchas vueltas, muchos circuitos, hasta encontrar una soluci\u00f3n que ordene todo el conjunto y presentarle una salida absolutamente in\u00e9dita del complejo laberinto en el que estaba enredado. Es el mismo ba\u00f1o, el mismo <em>hacepip\u00ed<\/em>, la misma ba\u00f1era, pero entra all\u00ed un plomero y, all\u00ed donde la cosa estaba pegada, desatornilla para enroscar otra de lo mismo, pero m\u00e1s grande: esos giros permiten mantener la estructura de una nueva manera.<\/p>\n<p>Vemos as\u00ed que el esfuerzo de Hans consisti\u00f3 en encontrar un mecanismo \u2014el falo como semblante\u2014 con el cual operar sin tener que ceder su ser para saciarlo, puesto que descubre precozmente que el deseo puede ser insaciable. \u00c9l consiente al objeto que no hay; y, si <em>no hay,<\/em> otro puede venir en su lugar\u2026 Ya no se trata de todo o nada \u2014el <em>no todo<\/em> participa como operador del mecanismo que gira en torno a un <em>no hay<\/em> original.<\/p>\n<p>En resumen, el tratamiento de Hans promueve el pasaje del falo imaginario al falo simb\u00f3lico. El momento de la crisis se sit\u00faa en la irrupci\u00f3n del falo como lo real que verifica la inexistencia de la relaci\u00f3n (entre el ni\u00f1o y la madre) y en la aparici\u00f3n de la hermana \u2014que desestabiliza la posici\u00f3n subjetiva. El s\u00edntoma f\u00f3bico surge entonces como una operaci\u00f3n (sustituciones, permutaciones y transformaciones) cuya funci\u00f3n es hacer suplencia al padre real que no entra como deber\u00eda en su funci\u00f3n: es un tiempo para comprender en el que el peque\u00f1o investigador se dedica a construir un peque\u00f1o Nombre del Padre, por v\u00edas torcidas, para realizar esa traves\u00eda. La madre deja de ser una totalidad amenazante y entra en un sistema manipulable. La potencia opaca se reduce a lo localizable. Lo ilimitado se vuelve delimitado. Con el an\u00e1lisis se verifica el giro decisivo cuando Hans pasa de la mordida al mecanismo, como lo detalla Jacques-Alain Miller. Ese es el gesto cl\u00ednico fundamental que conserva toda su actualidad, porque nos muestra con precisi\u00f3n c\u00f3mo un s\u00edntoma puede funcionar como un montaje que limita y diversifica.<\/p>\n<p>Es precisamente aqu\u00ed donde se abre el campo de las preguntas que quisiera plantear a la comunidad anal\u00edtica. Si en Hans la l\u00f3gica de la cura se confunde, en gran medida, con la met\u00e1fora paterna, \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando el\u00a0Nombre del Padre\u00a0se presenta de forma m\u00e1s vacilante, m\u00e1s pulverizada, m\u00e1s \u201csintom\u00e1tica\u201d en las configuraciones contempor\u00e1neas? \u00bfEn qu\u00e9 medida todav\u00eda podemos contar con montajes que asuman por un tiempo la funci\u00f3n de borde y de suplencia, y c\u00f3mo leer, caso por caso, cu\u00e1ndo esa suplencia se cristaliza y cu\u00e1ndo se deja trabajar como un \u201ctiempo para comprender\u201d?<\/p>\n<p>Leer hoy el\u00a0<em>Seminario 4<\/em> y el texto de\u00a0Freud\u00a0sobre Hans, no como un \u201ccaso hist\u00f3rico\u201d, sino como un caso \u00fanico, orientados por la l\u00f3gica de la cura tal como la extrae Miller, requiere situar la direcci\u00f3n del tratamiento y el deseo del analista en el coraz\u00f3n de nuestra pr\u00e1ctica. Si en nuestra pr\u00e1ctica estamos en eso, en la presentaci\u00f3n de los casos deber\u00edamos encontrar una forma de ordenar el vocabulario propio y hacer el esfuerzo de leer las coordenadas del caso a partir de un detalle operador \u2014como la mordida en Hans\u2014 para seguir bien lo singular de la cura. Leyendo la actualidad del caso Hans, a\u00fan hoy, \u00bfqu\u00e9 hacemos, en la direcci\u00f3n de la cura, cuando ya no hay m\u00e1s la \u201ccura por excelencia\u201d de un s\u00edntoma que se borra con claridad, sino, m\u00e1s bien, montajes m\u00faltiples, soluciones m\u00e1s oblicuas, suplencias que ya nacen bajo el signo de un\u00a0Nombre del Padre-s\u00edntoma?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se concluye un an\u00e1lisis si el inconsciente, por estructura, repite y no existe un recorrido del cual el resto sea cero? \u00bfQu\u00e9 puede ense\u00f1arnos Hans sobre el destino de lo que se repite en la vida tal como es?<\/p>\n<p>En\u00a0el pasado ENAPOL, Glacy Gorski, colega de la EBP, nos coment\u00f3 que siendo ya adulto, Herbert Graf, el peque\u00f1o Hans, en una entrevista, revela lo que supo hacer con las marcas de <em>lalengua<\/em>.<\/p>\n<p>Freud dice que su amor por la m\u00fasica surgi\u00f3 al mismo tiempo que su angustia, incluso, la descripci\u00f3n detallada de su fobia a los caballos parece una opereta. Su historia est\u00e1 llena de ruidos: carruajes de todo tipo que cruzan la ciudad, caballos que trotan con destreza, el resonar del l\u00e1tigo, carruajes de carga que circulan con mucha rapidez, grandes, ruidosos, pesados con sus sonidos diferenciados; finalmente unos que caen m\u00e1s y otros que caen menos.[18]<\/p>\n<p>Ella comenta incluso que \u201cen la adolescencia Herbert dijo al director del colegio que quer\u00eda ser director de \u00f3pera y fue ridiculizado por sus compa\u00f1eros, ya que esa profesi\u00f3n no exist\u00eda. M\u00e1s tarde se volvi\u00f3 director de \u00f3pera. \u00c9l inventa, efectivamente, la profesi\u00f3n que tanto so\u00f1aba\u201d[19] \u2014su soluci\u00f3n in\u00e9dita. Como ya se\u00f1alaba Freud, tenemos all\u00ed algo tensional, inamovible y persistente:<em>\u00a0<\/em>\u201cla pulsi\u00f3n, que siempre act\u00faa como fuerza constante\u201d.[20]<\/p>\n<p>Y, en fin, si nos dejarnos ense\u00f1ar, caso por caso, por el laboratorio que es el caso del peque\u00f1o Hans, sin transformarlo en norma, sino tom\u00e1ndolo como operador l\u00f3gico para leer otras trayectorias, otros giros, otras maneras, siempre singulares, de un hablante de responder con lo que hay, a aquello que no hay, nos encontramos con la opereta que se escenifica en el teatro anal\u00edtico y, envueltos por la lengua de la m\u00fasica de cada uno, o\u00edmos que <em>no hay<\/em> relaci\u00f3n, <em>no hay<\/em> objeto, <em>no hay<\/em> Otro.\u00a0 Pero, en un instante oportuno, el <em>no hay<\/em> deja de presentarse como la boca de la esfinge que devora y se reduce a un simple agujero. Es entonces cuando se abre paso \u00a1un respiro! que airea el mundo del cuerpo hablante como m\u00fasica para los o\u00eddos.<\/p>\n<p>\u00a1Vamos al trabajo!<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Traducci\u00f3n: Paula Nocquet<br \/>\n<\/em><em>Revisi\u00f3n: Adolfo Ruiz<\/em><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-8 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1279.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-7 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:0px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-8\"><hr \/>\n<p>* Argumento presentado en la primera escansi\u00f3n del Coloquio-Seminario de la NEL-2026. Medell\u00edn, marzo 21 de 2026.<\/p>\n<p>** Psicoanalista en Belo Horizonte, Brasil. Analista Miembro de la Escuela (AME) de la Escola Brasileira de Psican\u00e1lise (EBP) y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis (AMP). Presidente de la Federaci\u00f3n Americana de Psicoan\u00e1lisis de la Orientaci\u00f3n Lacaniana (FAPOL) (2024-2026).<\/p>\n<p>[1] Lacan, J., [1956-1957] <em>El Seminario, Libro 4, La relaci\u00f3n de objeto<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2008, p. 38.<\/p>\n<p>[2] Miller, J-A., [1993] \u201cIntroducci\u00f3n a la l\u00f3gica de la cura del peque\u00f1o Hans, seg\u00fan Lacan\u201d, <em>Conferencias porte\u00f1as, Tomo II<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2010, p. 211.<\/p>\n<p>[3] Lacan, J., [1956-1957] <em>El Seminario, Libro 4, La relaci\u00f3n de objeto<\/em>, \u00f3p. cit., p. 397.<\/p>\n<p>[4] Freud, S., [1909] \u201cAn\u00e1lisis de la fobia de un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os\u201d, \u00f3p. cit., p. 10.<\/p>\n<p>[5] Lacan, J., [1956-1957] <em>El Seminario, Libro 4, La relaci\u00f3n de objeto<\/em>, \u00f3p. cit., p. 208.<\/p>\n<p>[6] Ib\u00edd., p. 227.<\/p>\n<p>[7] Ib\u00edd., p. 226.<\/p>\n<p>[8] Ib\u00edd., p. 227.<\/p>\n<p>[9] Ib\u00edd., p. 228.<\/p>\n<p>[10] Lacan, J., \u201cLa instancia de la letra en el inconsciente o la raz\u00f3n desde Freud\u201d, <em>Escritos 1<\/em>, Siglo XXI, Ciudad de M\u00e9xico, 2009, p. 486.<\/p>\n<p>[11] Freud, S., [1909] \u201cAn\u00e1lisis de la fobia de un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os\u201d, \u00f3p. cit., p. 36.<\/p>\n<p>[12] Ib\u00edd., p. 46.<\/p>\n<p>[13] Ib\u00edd., p. 54.<\/p>\n<p>[14] Gonz\u00e1les Gorsky, G., Texto presentado en el XII ENAPOL \u201cHablar con el ni\u00f1o\u201d, Belo Horizonte, septiembre de 2025. In\u00e9dito.<\/p>\n<p>[15] Lacan, J., [1971] <em>El Semanario, Libro 18, De un discurso que no fuera del semblante<\/em>, Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2009, p. 100.<\/p>\n<p>[16] Ib\u00edd., p. 33.<\/p>\n<p>[17] Ib\u00edd., p. 99.<\/p>\n<p>[18] Gonz\u00e1les Gorsky, G., \u00f3p. cit. In\u00e9dito.<\/p>\n<p>[19] Ib\u00edd.<\/p>\n<p>[20] Freud, S., [1915] \u201cPulsiones y destinos de la pulsi\u00f3n\u201d, <em>Obras Completas, Tomo XIV<\/em>, Amorrortu, Buenos Aires, 1984, p. 110.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fernanda Otoni Brisset <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4074,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"portfolio_category":[84],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-4050","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-textos-preparativos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4050","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4050"}],"version-history":[{"count":22,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4050\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4082,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/4050\/revisions\/4082"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4074"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4050"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=4050"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=4050"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xvi\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=4050"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}