{"id":2969,"date":"2024-07-03T19:29:27","date_gmt":"2024-07-03T22:29:27","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/?page_id=2969"},"modified":"2024-07-07T21:53:28","modified_gmt":"2024-07-08T00:53:28","slug":"texto-de-nuestra-invitada","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/orientacion\/texto-de-nuestra-invitada\/","title":{"rendered":"Texto de nuestra invitada"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div style=\"text-align:right;\"><a class=\"fusion-button button-flat button-medium button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/07\/NEL-Christiane-Alberti.pdf\"><i class=\"fa-file-pdf fas awb-button__icon awb-button__icon--default button-icon-left\" aria-hidden=\"true\"><\/i><span class=\"fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default\">PDF<\/span><\/a><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-five\"><h5 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">Argumento<\/h5><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: right;\"><strong>Christiane Alberti<\/strong><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u00a0<\/strong>\u00ab<em>No decir m\u00e1s de lo que se sabe<\/em>\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de su encuentro con Aim\u00e9e,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> Lacan abri\u00f3 una v\u00eda a la pr\u00e1ctica anal\u00edtica con sujetos psic\u00f3ticos. De ella extrajo una cuesti\u00f3n esencial \u2013\u201c la cuesti\u00f3n preliminar\u201d \u2013, que es la de la transferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dificultades para instaurar la transferencia en la psicosis y su interpretaci\u00f3n del caso Schreber hab\u00edan conducido a Freud a problematizar la cuesti\u00f3n del objeto en la psicosis. En su obra, la paranoia aparece como una enfermedad del amor, en la cual el sujeto no puede situarse en el lugar del que ama. Es con un \u00edndice de exterioridad, como lo define Freud en \u201cDuelo y melancol\u00eda\u201d,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> que el sujeto puede enunciar un \u201cte amo\u201d, como lo demuestra la forma erotoman\u00edaca o el delirio de celos, nunca exentos de persecuci\u00f3n. A partir del destino de la libido, Freud distingui\u00f3 igualmente la paranoia \u2013donde domina el narcisismo\u2013 de la esquizofrenia \u2013que testimonia del propio investimento autoer\u00f3tico de los \u00f3rganos del sujeto, un investimento en la lengua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amar presupone poner en el Otro el objeto precioso al que se dirige el amor. El objeto de amor est\u00e1, para el sujeto, definitivamente perdido. Jacques-Alain Miller supo reconocer en la psicosis la estructura cl\u00ednica en la que el objeto no est\u00e1 perdido.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Lacan hab\u00eda anticipado: \u201cHay hombres libres. [&#8230;] Los hombres libres, los verdaderos, son precisamente los locos. No hay demanda del <em>a<\/em> min\u00fascula, su <em>a<\/em> min\u00fascula \u00e9l lo tiene, es lo que \u00e9l llama sus voces, por ejemplo. [&#8230;]. \u00c9l no se sostiene en el lugar del Otro, del gran Otro, por el objeto <em>a<\/em>, el <em>a<\/em> \u00e9l lo tiene a su disposici\u00f3n. [&#8230;] El loco es verdaderamente el ser libre. [&#8230;] digamos que tiene su causa en su bolsillo, es por eso que es un loco\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La transferencia psic\u00f3tica no es la transferencia amorosa del sujeto neur\u00f3tico, sino una transferencia de tono erotoman\u00edaco, o susceptible de tomar un giro persecutorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Requiere un cuidado especial para mantener las condiciones del di\u00e1logo. A prop\u00f3sito de \u201cEl ni\u00f1o del lobo\u201d, el paciente de Rosine Lefort,<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> J.-A. Miller escribi\u00f3: \u201cEl esquizofr\u00e9nico no tiene el significante de la falta, nada impide que se pueda intentar ayudarlo a obtenerlo en lo real\u201d.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Esta observaci\u00f3n me guio en mi relaci\u00f3n con el caso de L.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El encuentro con L pone inmediatamente en tela de juicio el poder de la transferencia, en la medida en que las palabras del sujeto no lo dividen. Lo que dice se parece a \u201cenunciados tautol\u00f3gicos\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> que excluyen el dinamismo de la verdad: \u00abYo s\u00e9 eso que yo digo porque no puede haber m\u00e1s que eso que yo digo en eso que yo digo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Llamado \u201csuperdotado\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recib\u00ed a este joven en un momento agudo en el que sus rabietas estaban aterrorizando a su entorno. Un ejercicio que no ha terminado, un reproche o una pregunta del profesor, bastan a L para derribar pupitres y sillas sin que nada pueda calmarle. La escuela amenaza con expulsarle. La c\u00f3lera inmotivada en casa tambi\u00e9n deja a sus padres en cierta perplejidad. L ha sido se\u00f1alado como un ni\u00f1o superdotado, capaz de hacer en quince minutos lo que otros ni\u00f1os hacen en un d\u00eda. Desde su diagn\u00f3stico de \u00abni\u00f1o precoz\u00bb, todos sus movimientos y gestos son le\u00eddos a trav\u00e9s de este prisma. Sobre su hijo en tanto \u00abni\u00f1o precoz\u00bb, el padre tiene un discurso experto nutrido de un saber de Internet. Tiene sobre \u00e9l una mirada no particularizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>No<\/strong><strong> decir m\u00e1s de lo que se sabe<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De eso que \u00e9l llama sus \u00abrabietas\u00bb, L no podr\u00e1 decirme nada. No sabe lo que le pasa en ese momento: \u00abNo puedo hacerlo y por eso pierdo los estribos\u00bb.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Con esa frase, est\u00e1 todo dicho. L precisar\u00e1 desde los primeros encuentros, en una sola y justa frase, la relaci\u00f3n particular que mantiene con el saber y el lugar que me se\u00f1ala: \u00abNo puedo decirte lo que no s\u00e9, eres t\u00fa quien debe dec\u00edrmelo y hacerme preguntas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) \u00c9l no puede decir lo que \u00e9l sabe. Su discurso es fundamentalmente tautol\u00f3gico: todo est\u00e1 contenido en lo que es dicho. No se trata de una reticencia a decir, en el sentido de la represi\u00f3n. Al desplegar la palabra, el sujeto nunca se traiciona a s\u00ed mismo cuando habla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) \u00abTe corresponde a ti decirme y preguntarme\u00bb: \u00e9l entrega as\u00ed la estructura del di\u00e1logo. Para \u00e9l se trata de ir a buscar en un otro los elementos susceptibles de contrarrestar una zona de vac\u00edo en la subjetividad. El reto consiste en calcular un lugar que se articule, no a la estructura interpretativa de la transferencia, sino a tener en cuenta lo real forclusivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gemelizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L present\u00f3 dificultades desde el momento en que se confront\u00f3 al lazo social fuera de la familia \u2013en la guarder\u00eda y en el jard\u00edn maternal. A menudo se aislaba, era muy agresivo con su hermano gemelo, y desde la guarder\u00eda mostraba una actitud que los profesores calificaban de depresiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L tiene un hermano gemelo. Su padre, un brillante investigador cient\u00edfico, estaba completamente absorto por su trabajo y a menudo se iba de viaje a congresos. La madre, profesora en el mismo colegio que sus hijos, se ocupa de la casa, asegurando una presencia constante junto a ellos. Se presenta como totalmente polarizada por L, y viceversa: \u00ab\u00c9l es mi \u00fanico interlocutor, la \u00fanica persona con la que hablo tan a menudo, la \u00fanica persona con la que puedo mantener largas conversaciones sobre la existencia, el sentido de la vida, etc.\u00bb Su discurso deja poco espacio a lo que Lacan llama la <em>dimensi\u00f3n<\/em> del padre. Ella me indica que \u00ab\u00a1En la familia, s\u00f3lo hay gemelos!\u00bb Ella misma tiene una hermana gemela, al igual que su madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las c\u00f3leras de L estallan en un momento en que su madre se ve afectada de diversas maneras: durante el mismo a\u00f1o, cae gravemente enferma; su propia madre, que hab\u00eda sido un gran apoyo para ella, se suicida; su padre muere unos meses m\u00e1s tarde. La pareja formada por los padres de L y la constelaci\u00f3n familiar, tejida en espejos en cascada, abren un orden familiar basado en la fraternidad. La transmisi\u00f3n familiar parece basarse en una \u00fanica figura parental, la madre, de manera \u201cunilateral\u201d, como dice Lacan en el Seminario III,<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> sin referencia al encuentro sexual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El apasionado apego de la madre a L \u2013y el de L a su madre\u2013 es amor del mismo tipo. En sus largas elaboraciones sobre la organizaci\u00f3n del fin de semana, el discurso del hijo es estrictamente un calco del de su madre. Cuando mueren sus abuelos, L puede decir: \u00abEstaba triste\u00bb, pero es una tristeza sin afecto. El significante no muerde el cuerpo. Toma prestada la tristeza de su madre, de un modo transitivista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L ocupa el lugar de gemelo de la madre: es su doble, y viceversa. La adhesi\u00f3n madre \/ hijo se deriva de esta identificaci\u00f3n en espejo, en su funci\u00f3n de modelo a imitar. Esta topolog\u00eda del espejo esclarece el estatuto de la palabra y el lugar del analista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un espacio para la tautolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L dice que es un ni\u00f1o normal de una familia normal. \u00c9l no tiene nada qu\u00e9 contar: la vida cotidiana es banal, la jornada es ordinaria, las vacaciones tambi\u00e9n. El discurso es fluido. No ve realmente lo que podr\u00eda decirme, pero acepta venir a las sesiones por la transferencia de su madre hacia m\u00ed, y en vista del dolor que su violencia en la escuela genera en su madre (expresa arrepentimientos que no est\u00e1n en sinton\u00eda con sus pasajes al acto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces le digo que lo que es banal o normal puede ser digno de inter\u00e9s, digno de ser dicho. Hago un lugar a la tautolog\u00eda. Comienza a relatar acontecimientos cotidianos, describiendo met\u00f3dicamente su jornada de ni\u00f1o de hoy, con los objetos que la pueblan: PlayStation, Gameboy, en definitiva, las maravillas de la t\u00e9cnica. Los otros ni\u00f1os no son dignos de inter\u00e9s: \u201cSon bestias, chiquillos, no me gusta pasar tiempo con ellos\u201d. L no puede ocupar su lugar entre los dem\u00e1s, \u00e9l se dice diferente a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con una precisi\u00f3n inaudita, el relato de L utiliza un lenguaje precioso, dotado de una sintaxis perfecta. En este oc\u00e9ano de exactitud, la verdad se escapa sin cesar. El relato no produce ning\u00fan progreso en el saber. Aislar\u00e9 dos fragmentos para ilustrarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L me cuenta su alegr\u00eda de ir de vacaciones, a la playa como cada verano, y dibuja con palabras un cuadro estival: llegamos, nos ponemos las chanclas, vemos el mar, ah\u00ed est\u00e1 la calle, solo basta cruzarla, el mar est\u00e1 ah\u00ed, es la playa. Es casi un cuadro al estilo Balthus: el decorado en su fijeza est\u00e1 ah\u00ed, el movimiento acaba justo de ocurrir o va a producirse, pero en el cuadro, la vida no est\u00e1, el presente es eterno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, L llega dici\u00e9ndome: \u00abCl\u00e1sicamente te cuento dos categor\u00edas de eventos: o cuento mi vida diaria, o bien los eventos significativos. Hoy te voy a contar un hecho significativo: esta ma\u00f1ana mi padre, que me esperaba para acompa\u00f1arme al colegio, se impacient\u00f3 porque yo estaba retrasado. En un momento se enoj\u00f3 y exigi\u00f3 que me suba al auto mientras todav\u00eda ten\u00eda la boca llena de dent\u00edfrico\u00bb. \u00a0L termina esta descripci\u00f3n con un silencio. Le pido su comentario y responde: \u00abEn general no es agradable hacerse gritar por su padre\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 es esto un evento significativo? \u00c9l me responde: \u00ab\u00a1Porque eso no ocurre todos los martes!\u00bb L no puede afirmar sin apelar a una identificaci\u00f3n conformista. L no <em>se<\/em> queja. Un punto de vista sobre el acontecimiento, una actitud cr\u00edtica hacia el padre implicar\u00eda la articulaci\u00f3n con un ideal, con el deseo del otro. Puede as\u00ed relatar este acontecimiento, describirlo, pero como si no se tratara de \u00e9l. El recuerdo no tiene valor positivo ni negativo, s\u00f3lo el del incidente y la emoci\u00f3n que lo acompa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n del relato aqu\u00ed, cuando todo lo simb\u00f3lico es real? \u00bfCu\u00e1l es la funci\u00f3n de la palabra, cuando el modo de decir atrinchera de esta manera la subjetividad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El universo del libro<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L es un gran lector. Desde que est\u00e1 en edad suficiente para leer libros, ha le\u00eddo novelas enormes, de trescientas a cuatrocientas p\u00e1ginas, dos o tres por semana. Le gustan especialmente las sagas y, m\u00e1s a menudo, las novelas marcadas por el aliento de la epopeya: Ulises y <em>La Odisea<\/em>, <em>Harry Potter<\/em> o incluso las novelas de caballer\u00edas. Como \u00e9l lo dice: \u00abMe parezco a mi madre. En casa somos los dos \u00fanicos que leemos, es con ella tambi\u00e9n con la que hablo mucho\u00bb. Los padres deben frenar esta actividad de aspecto bul\u00edmico, que de otro modo ocupar\u00eda cualquier momento de la vida diaria, incluso de la noche. Ante mi inter\u00e9s, L accedi\u00f3 a hablar conmigo, tras asegurarse primero de que yo tambi\u00e9n era lectora: \u00ab\u00bfSabes algo de novelas de caballer\u00edas?\u00bb Me dice que \u00abestas no son vidas ordinarias, ya que la vida es en s\u00ed misma un devenir de pruebas, llena de acontecimientos; de lo contrario, ser\u00eda mortalmente aburrida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay alg\u00fan personaje que prefiera o le interese en particular? \u00abNo, observo sus haza\u00f1as, observo los acontecimientos a lo largo de sus vidas&#8230; me sirve para crear recuerdos\u00bb. L no puede ponerse en el lugar de uno de ellos, porque ello presupondr\u00eda el punto desde el cual \u00e9l mismo es identificado por el otro y del que carece cruelmente. A falta de este punto, L fotograf\u00eda los eventos de un destino de excepci\u00f3n. Devora libros, o m\u00e1s precisamente, son las palabras las que devora. \u00abLas palabras, eso cuenta, palabras bonitas, rebuscadas, eso porta un universo, eso lleva lejos al lector \u00bb. La est\u00e9tica de las palabras focaliza su inter\u00e9s, las palabras son amadas por s\u00ed mismas, en detrimento del escenario, de la intenci\u00f3n de significaci\u00f3n, del mensaje que vehiculan. La lectura puede as\u00ed desplegarse infinitamente; de ah\u00ed la gran capacidad de lectura de L y su prodigiosa memoria de escenarios complejos, as\u00ed como de la multitud de nombres propios. Su estilo, cada vez m\u00e1s literario y precioso cubre as\u00ed la banalidad de las ideas, lo que le a\u00edsla a\u00fan m\u00e1s de sus compa\u00f1eros, quienes en cambio hablan la lengua SMS.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l evoca \u00abel universo del libro que el autor quiso crear. A partir de una descripci\u00f3n, cada uno representa la palabra, cada uno crea sus propias im\u00e1genes y posteriormente crea un mundo a partir de esas im\u00e1genes y de lo que se dice, ese es mi universo. Esa no es la realidad. De ah\u00ed la necesidad de leer vol\u00famenes enormes, para dejarme tiempo de entrar en este universo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lectura le permite alojarse en el centro del universo, tener una influencia sobre \u00e9l \u2013el universo de la excepci\u00f3n, cuyo tinte megaloman\u00edaco le permite un m\u00ednimo, sino de subjetivaci\u00f3n, al menos de emergencia como <em>yo (moi)<\/em>,<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> \u00fanica muralla contra la muerte subjetiva. Dominar equivale a existir, lo que le confiere un espesor de ser. Es esta m\u00ednima aprehensi\u00f3n de su real, la que va a permitirle inscribirse de manera un poco diferente en la vida cotidiana y en el v\u00ednculo social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Opacidad, ignorancia, desprecio, malentendido&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sesiones, de hecho, le cuestan, no las disfruta. Muy rara vez, casi siempre en los mismos momentos, L manifiesta, a mi parecer, una actitud afectuosa al final de la sesi\u00f3n: por identificaci\u00f3n transitivista a su madre, para agradar a su madre, \u00e9l se muestra complacido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solamente despu\u00e9s de algunas sesiones, L me utiliza de manera diferente, plante\u00e1ndome una pregunta muy concreta para resolver: \u00bfa qu\u00e9 clase ir\u00e1 el a\u00f1o que viene? \u00bfa una clase para superdotados?, \u00bfo a una clase normal donde se quedar\u00e1 con sus compa\u00f1eros? Considera cada una de estas soluciones de manera muy concreta y termina concluyendo que, considerando todo, preferir\u00eda quedarse con sus compa\u00f1eros. Reserva las \u00abpreguntas m\u00e1s dif\u00edciles\u00bb para la conversaci\u00f3n con su madre: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es la vida? \u00bfUna conciencia individual? \u00bfUna voluntad individual?\u00bb Por primera vez se queja de su hermano gemelo: \u00abMe gustar\u00eda compartir con \u00e9l mi gusto por la lectura, pero eso no le interesa. \u00c9l, que fue un estudiante modelo, serio, obediente, actualmente se encuentra bajo la influencia de un mal camarada\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres observan que la situaci\u00f3n en la escuela se ha calmado claramente \u2013las c\u00f3leras son mucho menos numerosas\u2013 y que L consiente, no sin esfuerzo, a realizar actividades con sus semejantes: hace poco se inscribi\u00f3 en un grupo de hip-hop.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar tercero del sujeto supuesto saber propio del an\u00e1lisis es puesto en juego; \u00e9l reconoce y acoge el real con el que se enfrenta. Al aceptar su: \u00abTe toca decir\u00bb, consent\u00ed a este malentendido y as\u00ed proporcion\u00e9 este lugar donde se puede construir la opacidad necesaria para el di\u00e1logo. La estrategia de la transferencia le permite a L acotar la estructura de transparencia del discurso: operar una sustracci\u00f3n, cavando un espacio cerca m\u00edo, all\u00ed donde el discurso se desliza, id\u00e9ntico a s\u00ed mismo y absorbiendo al sujeto. Es este lugar que impulsa una din\u00e1mica de la cura, y m\u00e1s all\u00e1, en el lazo social. Como en todo psicoan\u00e1lisis, L hace de este modo la experiencia de un lazo social in\u00e9dito\u00a0 en cuanto se distingue a la vez de la pregnancia imaginaria y fr\u00e1gil del espejo y de la exigencia superyoica social que desconoc\u00eda los efectos de la forclusi\u00f3n. Sus tautolog\u00edas son acogidas, gracias a lo cual el resto del campo social queda liberado, y L puede salir de sus lecturas y dirigirse hacia los otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para este ni\u00f1o que sabe todo, alguna cosa opera en su ignorancia. Tiene, entonces, lugar para lo oculto, el malentendido, en el que progresivamente est\u00e1 tomado. Est\u00e1 tomado \u00e9l mismo en el juego de la suposici\u00f3n que est\u00e1 en proceso de localizarse. \u00bfPuede ser la suposici\u00f3n de un saber hacer all\u00ed? Muy recientemente, en efecto, me convert\u00ed en un objeto de curiosidad, de interrogaciones: \u00ab\u00bfTu escribes libros, cierto? \u00a1Nunca te imagin\u00e9 escribiendo!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Traducci\u00f3n<\/strong>: Cristopher Tapia, Sof\u00eda Ruales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Revisi\u00f3n<\/strong>: Carolina Vignoli y Adolfo Ruiz.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> <em>Christiane Alberti es miembro de la Escuela de la Causa freudiana y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, de la cual es actualmente su presidente. Es profesora en el departamento de psicoan\u00e1lisis de la Universidad Par\u00eds VIII y psicoanalista en Toulouse.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Lacan, J. (1979). <em>De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad<\/em>, Siglo XXI editores; Espa\u00f1a. (Original publicado en 1932).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Freud, S. (1992). Duelo y melancol\u00eda. En <em>Contribuci\u00f3n a la historia del movimiento psicoanal\u00edtico. Trabajos sobre metapsicolog\u00eda y otras obras<\/em>. (1917 [1915]). Amorrortu XIV ; Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Miller, J.-A. (1993). Iron\u00eda. En \u00a0<em>Uno por Uno<\/em>, <em>Revista Mundial de Psicoan\u00e1lisis<\/em>, N\u00b0. 34,\u00a0 edici\u00f3n Paid\u00f3s \u2013 Eolia; Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Lacan, J. (1967, 10 de noviembre). <em>Breve discurso a los psiquiatras<\/em>. C\u00edrculo de estudios psiqui\u00e1tricos en Sainte &#8211; Anne, P. 25 y 26. Par\u00eds. La cita corresponde a la versi\u00f3n disponible en Internet en: <a href=\"https:\/\/www.lacanterafreudiana.com.ar\">https:\/\/www.lacanterafreudiana.com.ar<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Lefort, R. y Lefort, R. (1988). <em>Les structures de la psychose<\/em>. Seuil\u00a0; Paris.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Miller, J.-A. (1993). Iron\u00eda. En\u00a0 <em>Uno por Uno<\/em>, <em>Revista Mundial de Psicoan\u00e1lisis<\/em>, N\u00b0 34, \u00a0P. 7. \u00a0edici\u00f3n Paid\u00f3s \u2013 Eolia; Argentina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Es as\u00ed como Lacan describe la psicosis de Wittgenstein.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>N. Del T.:\u00a0 <em>je p\u00e8te un cable<\/em>, en espa\u00f1ol se puede decir perder los estribos, pelar el cable, volverse loco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Lacan, J., (1955 \u2013 1956). <em>El seminario libro 3<\/em> <em>Las psicosis.<\/em> Paid\u00f3s, Buenos Aires, p. 291.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> N. Del. T.: SMS: mensajes de texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> N. Del. T.: est\u00e1 entre par\u00e9ntesis el (moi) original del franc\u00e9s para que se capte el concepto en tanto la funci\u00f3n que est\u00e1 en juego.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":2241,"menu_order":3,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2969","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2969"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2969\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2979,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2969\/revisions\/2979"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}