{"id":2276,"date":"2024-03-13T19:21:52","date_gmt":"2024-03-13T22:21:52","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/?page_id=2276"},"modified":"2024-05-18T19:53:09","modified_gmt":"2024-05-18T22:53:09","slug":"argumento","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/orientacion\/argumento\/","title":{"rendered":"Argumento"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div style=\"text-align:right;\"><a class=\"fusion-button button-flat button-medium button-default fusion-button-default button-1 fusion-button-default-span fusion-button-default-type\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" href=\"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2024\/03\/NEL-Argumento-y-Ejes.pdf\"><i class=\"fa-file-pdf fas awb-button__icon awb-button__icon--default button-icon-left\" aria-hidden=\"true\"><\/i><span class=\"fusion-button-text awb-button__text awb-button__text--default\">PDF<\/span><\/a><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-five\"><h5 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">Argumento<\/h5><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">El psicoan\u00e1lisis desde Freud se ha implicado en el cuerpo. En <em>Tres ensayos para una teor\u00eda sexual<\/em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> (1905) se demuestra que el cuerpo no es el de la forma sino el de la pulsi\u00f3n. Su causa material, pulsional, no se somete al saber del <em>yo, <\/em>no se deja dominar por lo simb\u00f3lico ni se acomoda al sentido. El psicoan\u00e1lisis tiene instrumentos conceptuales para nombrar la pulsi\u00f3n, la representaci\u00f3n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> y el significante que se \u201cembrolla\u201d en el cuerpo de cada sujeto. Este <em>sujeto <\/em>que le concierne al psicoan\u00e1lisis no es el sujeto cartesiano que trata de no dejarse embrollar por el cuerpo, sino un cuerpo hablante que, en tanto tal, <em>goza.<\/em> Este cuerpo que goza es para el\u00a0<em>discurso anal\u00edtico<\/em>\u00a0una ocasi\u00f3n de saber leer lo que en cada cuerpo se escribe, a pesar de estar tomado por el <em>discurso m\u00e9dico y capitalista<\/em> que lo homogenizan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La funci\u00f3n de la imagen y lo simb\u00f3lico para el cuerpo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan precisa la funci\u00f3n del cuerpo en <em>El estad\u00edo del espejo como forjador de la funci\u00f3n del yo<\/em>\u2026,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> (1949) al registrar que la cr\u00eda del hombre no se reconoce en el espejo hasta un momento fundamental en el que se produce una identificaci\u00f3n, a partir de la cual el sujeto asume una imagen que se apoya en el cuerpo \u2013lo que conlleva una transformaci\u00f3n que ser\u00e1 la matriz del hacerse objeto en la dial\u00e9ctica del deseo y de la identificaci\u00f3n con el otro deseante\u2013. M\u00e1s adelante, en <em>El Seminario 22 R.S.I.<\/em> (1975) Lacan se refiere al uso del cuerpo hablante que goza, para proponer que tanto el cuerpo como objeto de deseo, as\u00ed como la localizaci\u00f3n del goce en un lugar o una funci\u00f3n del cuerpo, funcionan\u00a0en el psiquismo\u00a0con un efecto de anudamiento equivalente a la atribuci\u00f3n que le hace el lenguaje. \u201cNo sea solo lo simb\u00f3lico lo que tenga el privilegio de los Nombres-del-Padre. No es obligado que la nominaci\u00f3n est\u00e9 conjunta al agujero de lo simb\u00f3lico\u201d.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El cuerpo del ni\u00f1o<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la <em>Alocuci\u00f3n sobre las psicosis del ni\u00f1o <\/em>(1967)<em>\u00a0<\/em>y en\u00a0<em>Nota sobre el ni\u00f1o <\/em>(1969) Lacan advierte sobre las capturas fantasm\u00e1ticas en las cuales el ni\u00f1o y su cuerpo pueden quedar presos, m\u00e1s a\u00fan cuando est\u00e1 afectado por alguna cuesti\u00f3n org\u00e1nica, y en otras situaciones en las que el deseo que lo hace existir no se encarna en la <em>met\u00e1fora paterna<\/em>.\u00a0Por lo tanto, el cuerpo del ni\u00f1o responde al objeto <em>a <\/em>de un fantasma ajeno. En efecto, \u201clo que concierne al discurso anal\u00edtico es el sujeto, el que, como efecto de significaci\u00f3n, es respuesta de lo real\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Corporizaci\u00f3n <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <em>El Atolondradicho<\/em> (1972) Lacan se\u00f1ala que el cuerpo se presta a recibir la marca significante que proviene del Otro cuando \u00e9ste lee un m\u00e1s all\u00e1 del cuerpo, lo que llega a provocar un lugar de inscripci\u00f3n. Se refiere al efecto del significante sobre el cuerpo, c\u00f3mo lo afecta y afecta precisamente a su goce. Es el efecto de lo que J.-A. Miller llama la <em>\u201ccorporizaci\u00f3n significante\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien \u00bfC\u00f3mo se escribe el ser de goce en y con el cuerpo en las psicosis? Sugerimos, como un aperitivo para nuestra pr\u00f3ximas Jornadas, tres l\u00edneas a partir de tres momentos en la ense\u00f1anza de Lacan, y un cuarto momento a partir del concepto de \u201cpsicosis ordinaria\u201d introducido por J.-A. Miller, que anudan cuerpo y psicosis:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Al inicio de su ense\u00f1anza, en <em>De una cuesti\u00f3n preliminar\u2026<\/em><sup>,<\/sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> se abordan las psicosis a partir del d\u00e9ficit de la norma ed\u00edpica y del falo que demuestra la forclusi\u00f3n del Nombre del Padre, con los efectos de desencadenamiento en el momento en que el sujeto es llamado a asumir una funci\u00f3n. En <em>El Seminario 3, Las Psicosis<\/em> \u2013m\u00e1s all\u00e1 de su lectura del caso Schreber\u2013, se despliega la perspectiva respecto de c\u00f3mo es tomado el cuerpo de goce por la significaci\u00f3n delirante.<\/li>\n<li>Las presentaciones cl\u00ednicas que Lacan realiz\u00f3 fueron la ocasi\u00f3n para reconocer que <em>lalengua<\/em> del <em>parl\u00eatre <\/em>es su cuerpo hablante, que el psic\u00f3tico no est\u00e1 fuera del lenguaje, pero que, sin embargo, est\u00e1 habitado por la lengua de un modo singular, es decir sin una \u201cintenci\u00f3n comunicativa\u201d. Este material permite situar la forma como el cuerpo del analista se deja usar para as\u00ed captar los trazos de los goces que determinan la existencia de un <em>parl\u00eatre, <\/em>m\u00e1s all\u00e1 del sentido.<\/li>\n<li>Hacia el final de su ense\u00f1anza, sus estudios sobre Joyce en <em>El Seminario 23, El sinthome<\/em> le permitieron dar cuenta de algunas formas de psicosis, menos delirantes y con fen\u00f3menos del cuerpo sutiles, que pueden crear sus propias formas de estabilidad por fuera de la condici\u00f3n delirante, a trav\u00e9s de sus anudamientos.<\/li>\n<li>El psicoan\u00e1lisis de orientaci\u00f3n lacaniana contin\u00faa su trabajo de investigaci\u00f3n a partir de la introducci\u00f3n por Jacques-Alain Miller de la noci\u00f3n de psicosis ordinaria,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> que reconoce el canon distinto al de las psicosis cl\u00e1sicas a nivel de un auto-tratamiento. Estabilizaci\u00f3n favorecida por los singulares efectos de creaci\u00f3n que siguen las <em>piezas sueltas<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> separadas del Todo y del Otro (que no existe), y donde los fen\u00f3menos de <em>corporizaci\u00f3n<\/em> son prevalentes en la forma como se representa el sujeto; la \u201cjuntura \u00edntima\u201d expuesta en el fen\u00f3meno del cuerpo.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>El cuerpo en el desencadenamiento y en la estabilizaci\u00f3n, el analista y la transferencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo en su externalidad, propia de algunas psicosis, participa no solo en el desencadenamiento del goce en variados fen\u00f3menos del cuerpo, acompa\u00f1ados o no de alucinaciones y otros fen\u00f3menos de des-anudamiento a los que J.-A. Miller<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> llam\u00f3 \u201cfen\u00f3menos en eclipse\u201d, sino que tambi\u00e9n participa en los posibles tratamientos, arreglos \u201cpermanentes\u201d del sujeto con relaci\u00f3n a lo real, es decir, hace \u201csuplencia a la forclusi\u00f3n del Nombre del Padre\u201d.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Miller anota que el Nombre del Padre puede ser reemplazado por un \u201cfen\u00f3meno del cuerpo\u201d,<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> que es una forma posible como el sujeto hace con ese goce para el cual no tiene sino esa representaci\u00f3n. Esto puede ocurrir o no bajo transferencia, ocasi\u00f3n esta \u00faltima en la que hay que reconocer c\u00f3mo el cuerpo del analista est\u00e1 implicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Contrapunto Schreber-Joyce<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contrapunto Schreber-Joyce<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> y el campo de las Psicosis ordinarias reabren para estas Jornadas de Escuela un abanico de posibilidades <em>a<\/em>-leer desde la pr\u00e1ctica anal\u00edtica que transmite los efectos de creaci\u00f3n y la orientaci\u00f3n a trav\u00e9s de la cl\u00ednica del <em>sinthome<\/em> como un <em>reverso de la biopol\u00edtica.<\/em><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las XIV Jornadas de la NEL<em>cf\u00a0<\/em>ser\u00e1n\u00a0una ocasi\u00f3n para considerar la relaci\u00f3n que el sujeto psic\u00f3tico sostiene con su cuerpo, c\u00f3mo se las arregla con lo que le es posible\u00a0a partir de los recursos de su estructura. \u00c9l tambi\u00e9n est\u00e1\u00a0confrontado a hacerse a un cuerpo de goce que le sea manejable frente al goce del Otro y al goce Otro. Nos enriquecemos, en la cl\u00ednica, con lo que nos ense\u00f1an la pluralidad de invenciones y el trabajo considerable que hacen \u00e9stos sujetos para entender y vivir la corporeidad, controlarla, padecerla o afirmarla.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Freud, S., Tres ensayos de teor\u00eda sexual, <em>Obras Completas<\/em>, Vol. VII. Amorrortu Editores, Buenos Aires, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> La representaci\u00f3n para Freud, <em>Vorstellung,<\/em> se caracteriza por ser el elemento que da contenido a las diferentes instancias ps\u00edquicas como la identificaci\u00f3n, el fantasma, adem\u00e1s de ser el registro en el que se establece una ligaz\u00f3n con el afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Lacan, J., <em>El estadio del espejo como formador de la funci\u00f3n del yo, tal como se nos revela en la experiencia psicoanal\u00edtica<\/em>, Escritos 1. Editorial Siglo XXI, Buenos Aires, 2014, p. 99.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Lacan, J., Seminario 22, R.S.I.\u00a0 Clase del 14 de abril 1975. In\u00e9dito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Lacan, J., El Atolondradicho<em>,<\/em> <em>Otros escritos<\/em>, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 483.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., \u201cBiolog\u00eda Lacaniana\u201d. <em>La experiencia de lo real en la cura psicoanal\u00edtica,<\/em> Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2003, p. 299.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>Ib\u00edd.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Cfr. Miller, J.-A. y otros, <em>La psicosis ordinaria,<\/em> Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Cfr. Miller, J.-A., <em>Piezas sueltas,<\/em> Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Cfr. Miller, J.-A. y otros, <em>\u201cEmbrollos del cuerpo\u201d<\/em>. ICdeBA, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 99. Se comenta el caso de una paciente que califica su misterioso dolor abdominal como: \u201cUn dolor inexplicable, verdadero sinsentido encarnado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., y otros. <em>\u201cEmbrollos del cuerpo\u201d<\/em>. Op cit., p.110.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Idem<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> Idem<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> Lacan, J., <em>\u201cEl Seminario, Libro 23, El Sinthome\u201d,<\/em> Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2006.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Laurent, \u00c9., <em>\u201cEl reverso de la biopol\u00edtica\u201d, <\/em>Editorial Grama, Buenos Aires, 2016.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-2 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-2 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-five\"><h5 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">Ejes<\/h5><\/div><ul style=\"--awb-line-height:30.6px;--awb-icon-width:30.6px;--awb-icon-height:30.6px;--awb-icon-margin:12.6px;--awb-content-margin:43.2px;--awb-circlecolor:var(--awb-color4);--awb-circle-yes-font-size:15.84px;\" class=\"fusion-checklist fusion-checklist-1 fusion-checklist-default type-numbered\"><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">1<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>Embrollos del sujeto psic\u00f3tico para hacerse un cuerpo: melancol\u00eda, esquizofrenia, paranoia, man\u00eda.<\/p>\n<\/div><\/li><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">2<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>El cuerpo del ni\u00f1o como objeto del Otro, y los usos del cuerpo en las psicosis en la infancia.<\/p>\n<\/div><\/li><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">3<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>Los acontecimientos libidinales del cuerpo durante el desencadenamiento: \u201cfen\u00f3menos en eclipse\u201d<\/p>\n<\/div><\/li><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">4<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>Los fen\u00f3menos del cuerpo como tratamientos sinthom\u00e1ticos, arreglos \u201cpermanentes\u201d, anudamientos.<\/p>\n<\/div><\/li><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">5<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>El cuerpo del sujeto psic\u00f3tico en la Instituci\u00f3n.<\/p>\n<\/div><\/li><li class=\"fusion-li-item\" style=\"\"><span class=\"icon-wrapper circle-yes\">6<\/span><div class=\"fusion-li-item-content\">\n<p>El cuerpo del analista y la transferencia en las psicosis.<\/p>\n<\/div><\/li><\/ul><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p><strong>COMISI\u00d3N EPIST\u00c9MICA<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Raquel Cors Ulloa (coordinadora)<\/li>\n<li>Viviana Berger<\/li>\n<li>Julieta Ravard<\/li>\n<li>Mariela Rodr\u00edguez<\/li>\n<li>Jos\u00e9 Fernando Vel\u00e1squez<\/li>\n<\/ul>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":2241,"menu_order":1,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2276","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2276","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2276"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2276\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2745,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2276\/revisions\/2745"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2276"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}