{"id":3002,"date":"2024-07-24T20:33:22","date_gmt":"2024-07-24T23:33:22","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=3002"},"modified":"2024-07-25T19:38:15","modified_gmt":"2024-07-25T22:38:15","slug":"lecturas-del-argumento-2-el-cuerpo-del-nino-psicotico-y-la-funcion-deseo-del-analista-por-jose-fernando-velasquez","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/our-projects\/lecturas-del-argumento-2-el-cuerpo-del-nino-psicotico-y-la-funcion-deseo-del-analista-por-jose-fernando-velasquez\/","title":{"rendered":"Lecturas del Argumento #2 &#8211; El cuerpo del ni\u00f1o psic\u00f3tico y la funci\u00f3n deseo del analista, por Jos\u00e9 Fernando Vel\u00e1squez"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: right;\">Rosemberg Sandoval<br \/>\nEl ni\u00f1o de la casa o Ni\u00f1o hecho a pu\u00f1al,2012<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-one\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">El cuerpo del ni\u00f1o psic\u00f3tico y la funci\u00f3n deseo del analista<\/h1><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Fernando Vel\u00e1squez<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">*<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Formas de goce presentes en el cuerpo del ni\u00f1o <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pulsi\u00f3n, la representaci\u00f3n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[1]<\/sup><\/a> y el significante se \u201cembrollan\u201d en el cuerpo de cada <em>parl\u00eatre<\/em> desde la ni\u00f1ez. El cuerpo del ni\u00f1o no es solo el de la forma \u201cbeb\u00e9\u201d, en la que predomina la insuficiencia de valerse por s\u00ed mismo, porque en tanto <em>parl\u00eatre<\/em> el ni\u00f1o <em>goza con el cuerpo <\/em>en las experiencias que enfrenta y a las que responde con acomodaciones e invenciones en las tres dimensiones de la experiencia subjetiva.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>A nivel Real: Freud reconoci\u00f3 en el cuerpo del ni\u00f1o el cuerpo de la pulsi\u00f3n. Esta causa pulsional no se someter\u00e1 al saber del <em>yo, <\/em>ni se dejar\u00e1 dominar por lo simb\u00f3lico.<\/li>\n<li>A nivel Imaginario: En el cuerpo quedan registradas las marcas del Estadio del Espejo, la identificaci\u00f3n con el objeto en la dial\u00e9ctica del deseo con el otro y las identificaciones que operan como ser deseante.<\/li>\n<li>A nivel Simb\u00f3lico: El cuerpo del ni\u00f1o recibe la marca significante sobre la dimensi\u00f3n del goce, lo que produce un modo de inscripci\u00f3n o de \u201c<em>corporizaci\u00f3n significante\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[2]<\/sup><\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que observamos en la cl\u00ednica es que los goces se ir\u00e1n localizando y anudando no solo en objetos externos o en significantes que orienten, sino tambi\u00e9n en lugares o en ciertas funciones del cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El ni\u00f1o, objeto en lo real del goce del otro <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo preliminar a tener en cuenta en el abordaje del cuerpo del ni\u00f1o bajo transferencia: antes del Estadio del espejo el cuerpo del ni\u00f1o es una respuesta de lo real;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[3]<\/sup><\/a> es decir, ocupa el lugar del objeto <em>a <\/em>de un fantasma ajeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esa posici\u00f3n de alienaci\u00f3n el sujeto ni\u00f1o deber\u00e1 movilizarse, pero puede ser detenido o fijado por el malentendido de la pareja parental o por los goces de otro primordial, generalmente materno. En el <em>Discurso de clausura de las jornadas sobre psicosis infantil <\/em>y en\u00a0<em>Nota sobre el ni\u00f1o <\/em>Lacan advierte sobre las capturas fantasm\u00e1ticas en las cuales el ni\u00f1o y su cuerpo pueden quedar aprisionados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Implicaciones del cuerpo en las psicosis en las etapas tempranas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque los fen\u00f3menos de automatismo mental y las relaciones del sentido y la verdad son puntos de referencia para orientarse respecto a la estructura psic\u00f3tica, en un ni\u00f1o estas dos vertientes son poco posibles de explorar inicialmente. Es necesario reconocer que s\u00ed es posible acceder a la relaci\u00f3n con el sentido y la verdad, pero luego de un tiempo l\u00f3gico de instalaci\u00f3n de la transferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, debemos entrenarnos \u00a0en leer otras formas de escritura en la transferencia que no son de lo simb\u00f3lico. Para el\u00a0discurso anal\u00edtico\u00a0cada sesi\u00f3n con un ni\u00f1o o un adolescente psic\u00f3tico es una ocasi\u00f3n de saber leer lo que en cada cuerpo se escribe. El cuerpo hablante tambi\u00e9n se vale de lo imaginario, y dice en su forma que le es propia. La pr\u00e1ctica cl\u00ednica con ni\u00f1os psic\u00f3ticos es la ocasi\u00f3n para reconocer <em>lalengua<\/em> del <em>parl\u00eatre &#8211; ni\u00f1o <\/em>en su cuerpo hablante, donde la \u201cintenci\u00f3n comunicativa\u201d y de sentido no est\u00e1n presentes, o donde lo que se exhibe como s\u00edntoma es la creaci\u00f3n de suplencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las formas como cada cuerpo se implica en las etapas de una psicosis son de dos tipos:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>En el desencadenamiento. Este es un acontecimiento que puede ocurrir en el momento en el que al sujeto ni\u00f1o se le exige asumir un lugar frente a sus padres o en el grupo de pares; cuando deba responder a sus goces corporales; o frente a los efectos de una privaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el inicio del desencadenamiento de las psicosis en ni\u00f1os son frecuentes los fen\u00f3menos concernientes al cuerpo o a sus funciones. Los efectos pueden ser de hipervigilia, acci\u00f3n de presencia, percepciones de extra\u00f1eza del propio cuerpo y del de sus familiares, exigencia e inmediatez, desesperaci\u00f3n e irritabilidad, dificultad de control de emociones, cortes, angustia hiperactiva, anorexias, somatizaciones, insomnios, pasajes al acto, o con fen\u00f3menos en los que el cuerpo \u201clevanta campamento\u201d, donde lo corporal se desanuda de la subjetividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los desencadenamientos cr\u00f3nicos vemos sujetos que tropiezan frecuentemente en la relaci\u00f3n a su cuerpo y al cuerpo del otro, de su par. Esto tiene implicaciones en su vida social, y muchas veces viene acompa\u00f1ado de complicaciones en la convivencia escolar o de una inhibici\u00f3n f\u00e9rrea a nivel acad\u00e9mico. Encontramos sujetos bloqueados, mientras el crecimiento contin\u00faa.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>El cuerpo tambi\u00e9n participa de los efectos compensatorios a largo plazo. El primero de ellos se produce por un movimiento de tipo \u201cespecular\u201d: el cuerpo se percibe a trav\u00e9s del otro. Hay mimetismo y transitivismo. El goce se reconoce a partir del goce del otro.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay un grupo de sujetos en los que la soluci\u00f3n no pasa por lo especular, sino por la utilizaci\u00f3n de ciertos \u00f3rganos o de sus funciones que se convierten en superficies de inscripci\u00f3n de algo no tramitable. Hay una serie de \u201cfen\u00f3menos del cuerpo que eclipsan\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[4]<\/sup><\/a> y ocultan una psicosis, en los que toda la vida del sujeto aparece implicada en torno a una funci\u00f3n o una relaci\u00f3n al cuerpo.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Encontramos entonces las anorexias, la encopresis, insomnios, las estereotipias, los bloqueos psicomotores, las adicciones a la tecnolog\u00eda y a los juegos.\u00a0 Luego, en la pubertad y la juventud, la docilidad del cuerpo del psic\u00f3tico a la identificaci\u00f3n que encuentra en el discurso, por ejemplo, a alg\u00fan espectro de lo trans, a un fen\u00f3meno psicosom\u00e1tico, los usos de tatuajes y otros manejos que exhiben en su cuerpo, la adopci\u00f3n de semblantes que hacen pertenencia a la tribu. Todos son caminos posibles para los elementos con los que cuenta el ni\u00f1o y el adolescente psic\u00f3tico. J.-A. Miller comenta que el cuerpo es extremadamente d\u00f3cil al enjambre de im\u00e1genes y significantes, sin que podamos prever a qu\u00e9 imagen o a cu\u00e1l significante va a engancharse dicha docilidad.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Nos encontramos con que algunos de estos usos de lo imaginario tienen un efecto de anudamiento transitorio o temporal, equivalente a la atribuci\u00f3n que le hace el lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Movimientos del cuerpo bajo transferencia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Constatamos movimientos bajo transferencia en los que se elaboran guiones, se inventan nombres, se inscriben cosas alrededor del cuerpo. Es ah\u00ed donde debemos reconocer el alcance instrumental de lo imaginario para mostrar la forma de implicaci\u00f3n del sujeto en su propia historia. Es fundamental reconocer el lenguaje de lo imaginario apoyado en la transferencia, como lo hace saber el trabajo de Rossine Lefort. En los casos que trata, es bajo transferencia que algo de la pulsi\u00f3n, la representaci\u00f3n o la significaci\u00f3n se anudan, primero al cuerpo del analista, y luego al propio cuerpo. Todo lo que est\u00e1 en la escena es \u00fatil: eso incluye a los objetos de su consultorio, una cuchara, una mu\u00f1eca, una compota.\u00a0 El encuadre anal\u00edtico en los casos de la Sra. Lefort incluyen todo, tambi\u00e9n lo simb\u00f3lico sin exigir su presencia, y el analista se deja usar para as\u00ed captar los trazos de los goces que determinan la existencia de ese <em>parl\u00eatre<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguir las mutaciones de esos trazos de goce es acompa\u00f1ar el trabajo considerable que hacen estos chicos, para dar cuenta de algunas formas sutiles y singulares de estabilidad que hacen de \u201csuplencia a la forclusi\u00f3n del Nombre del Padre\u201d,<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[7]<\/sup><\/a> separadas del <em>Todo<\/em> de la norma, \u00a0y que pueden ser validadas a partir de la presencia del analista.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">*<\/a> Psicoanalista en Medell\u00edn, Colombia. Analista Miembro de la Escuela, AME, de la Nueva Escuela Lacaniana, NEL<em>cf<\/em>, y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis,\u00a0AMP.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[1]<\/sup><\/a> La representaci\u00f3n para Freud, <em>Vorstellung,<\/em> se caracteriza por ser el elemento que da contenido a las diferentes instancias ps\u00edquicas como la identificaci\u00f3n, el fantasma, adem\u00e1s de ser el registro en el que se establece una ligaz\u00f3n con el afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., \u201cBiolog\u00eda Lacaniana\u201d. <em>La experiencia de lo real en la cura psicoanal\u00edtica,<\/em> Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2003, p. 299.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Lacan, J., El Atolondradicho<em>,<\/em> <em>Otros escritos<\/em>, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 483.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Miller, J.-A. y otros, \u201cEmbrollos del cuerpo\u201d. ICdeBA, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2012, p. 110.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Idem.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Idem, p 112 y 113.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Idem.<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":3003,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"portfolio_category":[44],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-3002","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-lecturas-del-argumento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/3002","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3002"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/3002\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3007,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/3002\/revisions\/3007"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3003"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3002"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=3002"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=3002"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=3002"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}