{"id":2755,"date":"2024-05-22T13:28:55","date_gmt":"2024-05-22T16:28:55","guid":{"rendered":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/?post_type=avada_portfolio&#038;p=2755"},"modified":"2024-05-25T11:01:14","modified_gmt":"2024-05-25T14:01:14","slug":"lecturas-del-argumento-1-clara-maria-holguin","status":"publish","type":"avada_portfolio","link":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/our-projects\/lecturas-del-argumento-1-clara-maria-holguin\/","title":{"rendered":"Lecturas del Argumento #1 &#8211; Un contrapunto entre Schreber\u00a0&#8211;\u00a0Joyce, por Clara Mar\u00eda Holgu\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container has-pattern-background has-mask-background nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:1.92%;--awb-margin-bottom-large:20px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-order-medium:0;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-order-small:0;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-column-has-shadow fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-sep-none fusion-title-text fusion-title-size-one\"><h1 class=\"fusion-title-heading title-heading-left\" style=\"margin:0;\">Un contrapunto entre Schreber\u00a0&#8211;\u00a0Joyce<\/h1><\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:20px;margin-bottom:20px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: right;\">Clara Mar\u00eda Holgu\u00edn*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Propongo pensar el contrapunto Schreber-Joyce, planteado en el\u00a0 argumento a partir de la frase extra\u00edda en \u201cDe una cuesti\u00f3n\u2026\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>: \u201cun desorden provocado en la juntura m\u00e1s \u00edntima del sentimiento de la vida\u201d**, con el fin de\u00a0 explorar lo que las psicosis ense\u00f1an al psicoan\u00e1lisis sobre el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El falo como operador de la juntura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desorden vivido por Schreber, definido por Lacan como un accidente en el funcionamiento de la simbolizaci\u00f3n,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> es trabajado desde la perspectiva del significante. All\u00ed donde no hay significaci\u00f3n f\u00e1lica -agujero- aparece la \u201csecuencia de fen\u00f3menos que comienzan por el milagro del aullido y un sujeto suspendido en un esfuerzo de r\u00e9plica\u201d.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Al no existir el falo como operador del sentimiento de vida, se experimenta la muerte, el asesinato del alma, un <em>cad\u00e1ver leproso que conduce otro cad\u00e1ver leproso. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo imaginario aparece fragmentado por un goce pulsional que hace que el cuerpo se vea constantemente amenazado de estallar (da\u00f1ado, alterado, destruido o mutilado), produciendo la regresi\u00f3n t\u00f3pica al estadio del espejo, pero esta perspectiva no incluye el \u201cdesgarramiento subjetivo que se pone en juego en el alarido y la llamada de socorro\u201d,<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> es decir, el efecto de goce deslocalizado que llega al cuerpo. Cuando piensa, goza. Se deja de lado la raz\u00f3n delirante de esos fen\u00f3menos, el <em>sujeto de goce<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schreber encuentra en la met\u00e1fora delirante su estabilizaci\u00f3n: <em>Ser la mujer que le falta a Dios,<\/em> consiguiendo una restauraci\u00f3n imaginaria: erotizaci\u00f3n de la imagen y el ideal de una humanidad futura que ser\u00eda engendrada por la copulaci\u00f3n con Dios. Al tiempo que regula el goce, esta soluci\u00f3n da a Schreber -como dice Miller<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>&#8211; paciencia y entereza, haciendo vivible el mundo. La compensaci\u00f3n y regulaci\u00f3n del goce alcanzada por Schreber por v\u00eda significante restituye \u201cel <em>orden<\/em> del sujeto\u201d.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Arma un Otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Prescindir del Nombre del Padre a condici\u00f3n de servirse de \u00e9l<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacer el contrapunto entre Schreber y Joyce, que aqu\u00ed interesa, supondr\u00e1 un salto importante en la ense\u00f1anza de Lacan, a saber: tr\u00e1nsito de lo Uno a lo m\u00faltiple (del NP como funci\u00f3n universal a la pluralizaci\u00f3n de los nombres del padre) que implica prescindir del Nombre del Padre y relativizarlo como piedra angular del sistema simb\u00f3lico, y, como consecuencia, pasar\u00a0 de la forclusi\u00f3n restringida a la forclusi\u00f3n generalizada. Con este giro, lo simb\u00f3lico deja de prevalecer sobre los otros registros, para introducir una igualdad entre \u00e9stos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La percusi\u00f3n del significante <em>en<\/em> el cuerpo y no solamente<em> sobre <\/em>este, permite captar que el significante entra, se incorpora en el cuerpo haciendo surgir el goce m\u00e1s all\u00e1 de la mortificaci\u00f3n y la significaci\u00f3n. La juntura de lo real y lo simb\u00f3lico -del cuerpo vivo y el lenguaje- que sit\u00faa el sentimiento de vida, puesto que no hay vida sin goce, da cuenta tambi\u00e9n del desarreglo estructural, hiancia entre el ser y el tener. \u201cEl cuerpo no deja de degradarse\u201d;<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> no se <em>es <\/em>cuerpo, se lo<em> tiene<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay unidad originaria o natural para el ser hablante, se requiere de un ensamblaje, de piezas sueltas que se juntan. \u201cEl nudo no sirve para nada, pero ci\u00f1e\u201d.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Lo real, que es el nudo, se convierte en un operador anal\u00edtico en tanto se funda sobre lo que es Uno, el goce y el agujero de la <em>No relaci\u00f3n sexual<\/em>, donde los goces se separan. All\u00ed donde no es posible escribir la relaci\u00f3n sexual, se escribe el nudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se deja de apostar por el padre para localizar lo que hace las veces de Nombre de Padre, es decir, lo que cumple funci\u00f3n de s\u00edntoma. \u00bfC\u00f3mo pensar un anudamiento sintom\u00e1tico que haga de l\u00edmite a los efectos de la lengua en el cuerpo y que permita sostener el imaginario corporal, as\u00ed como la juntura del sentimiento de vida? \u00bfun operador diferente al falo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con Joyce avanzamos para proponer una soluci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la identificaci\u00f3n, donde el cuerpo puede consistir sin el NP. Si en la elaboraci\u00f3n estructuralista la juntura del sentimiento de vida tiene como operador el falo, a partir de este momento se trata del acontecimiento de cuerpo. Hay un cambio de estatuto: el falo se mezcla con lo f\u00f3nico ligado a la dimensi\u00f3n libidinal; lo imaginario aparece como una intuici\u00f3n<em>. \u201cLo imaginario es siempre una intuici\u00f3n de lo que hay que simbolizar\u2026Y para decirlo todo, un vago goce\u201d.<\/em><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>El imaginario corporal m\u00e1s que enlazarse con lo simb\u00f3lico \u201cva hacia las tripas\u201d,<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> introduce un goce <em>en<\/em> el cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lacan se interesa, m\u00e1s all\u00e1 del <em>orden<\/em> y el NP, en <em>el acontecimiento de cuerpo<\/em>, nueva definici\u00f3n del s\u00edntoma, af\u00edn a la idea de tener un cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo imaginario como operador de la juntura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El error del nudo que se evidencia en Joyce, muestra como lo simb\u00f3lico y real quedan interconectados, (palabras impuestas) y lo imaginario se suelta, Joyce no siente el cuerpo (cae como c\u00e1scara).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La escritura y re-escritura de Joyce y la certeza de ser artista, adem\u00e1s de producir un cierto vaciamiento de esa parte perturbada del goce que se impone, que no desaparece, le permite sostener su cuerpo y le da su derecho a existir. \u201cJoyce no sab\u00eda que \u00e9l constru\u00eda el <em>sinthome<\/em>, quiere decir que \u00e9l lo simulaba\u2026Y por eso es un puro art\u00edfice, un hombre de saber hacer, lo que tambi\u00e9n se llama un artista\u201d.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joyce da consistencia a su ego a partir de la escritura: se convierte en escritor con esas palabras que se le imponen, dando consistencia a su ego. La \u201cescritura tiene una intenci\u00f3n de goce\u2026pasi\u00f3n por el enigma que agujerea el lenguaje\u201d.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> Como se\u00f1ala Lacan<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>, Joyce es el escritor del enigma, art\u00edfice a trav\u00e9s del cual restituye el nudo borromeo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este <em>acontecimiento de cuerpo est\u00e1 vinculado<\/em> con &#8220;ser artista&#8221;, no por identificaci\u00f3n, sino en la medida en que siente all\u00ed su cuerpo, \u201cun jubiloso ajetreo\u201d<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>, es propiamente el <em>sinthome <\/em>que amarra el imaginario corporal y permite desplegar un saber-hacer.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> Esta experiencia de goce, certeza de ser artista, que le da su derecho de existir, se convierte en una herramienta singular para ser usada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El psicoan\u00e1lisis se renueva<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentaremos, es la apuesta de nuestras Jornadas, sacar las consecuencias de esta ense\u00f1anza, como hace JAM con la exploraci\u00f3n de todas esas psicosis, \u201cque no van de suyo\u201d, las psicosis ordinarias, as\u00ed como en todos aquellos casos que dan cuenta de la cl\u00ednica actual, donde lo simb\u00f3lico y el semblante f\u00e1lico han perdido su potencia, es decir donde no se dispone de una respuesta estereotipada del NP y de la significaci\u00f3n f\u00e1lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se abre un campo de investigaci\u00f3n que permite explorar tanto la localizaci\u00f3n de este desorden, el c<em>uerpo se viene abajo, se escapa, se cae<\/em>, como las innovaciones, soluciones posibles, <em>bricolaje<\/em>s, \u201cconstrucciones singulares <em>ex nihilo<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>que tienen valor de nudo, que incluyen ese goce vago <em>en<\/em> el cuerpo, convirti\u00e9ndose en un instrumento que introduce las ganas de vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Las psicosis ense\u00f1an sobre el cuerpo hablante!<\/p>\n<hr \/>\n<p>* Psicoanalista en Bogot\u00e1, Colombia. Analista Miembro de la Escuela, AME, de la Nueva Escuela Lacaniana, NELcf, y de la Asociaci\u00f3n Mundial de Psicoan\u00e1lisis, AMP.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Lacan, J. \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis&#8221;. Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 1987, p. 540.<\/p>\n<p>**Miller, J.-A., \u201cEfecto retorno sobre la psicosis ordinaria\u201d, Revista <em>Freudiana No 58<\/em>. Escuela Lacaniana de Psicoan\u00e1lisis. p. 19.<\/p>\n<p>\u201cEl desorden m\u00e1s \u00edntimo es esta brecha en la que el cuerpo se deshace y donde el sujeto es inducido a inventarse v\u00ednculos artificiales para apropiarse de nuevo de su cuerpo, para \u201cestrechar\u201d su cuerpo contra \u00e9l mismo, necesita una abrazadera para aguantar con su cuerpo\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Lacan, J. \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis\u201d, Op, cit, p. 556.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Miller, J.-A., Biolog\u00eda lacaniana. Editorial Colecci\u00f3n Diva, Buenos Aires, 2002, p. 86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><em>Idem<\/em>, p. 85.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a><em>Idem,<\/em> p. 91.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>Lacan, J. \u201cDe una cuesti\u00f3n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis&#8221;, Op, cit, p. 554.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> La expresi\u00f3n original, fout le camp \u00e0 tout instant, \u201cse degrada sin cesar\u201d es traducida en la versi\u00f3n castellana del Seminario 23 como \u201ca cada rato levanta campamento\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Lacan, J., <em>El seminario, libro 23, El sinthome<\/em>, Editorial Paid\u00f3s, Buenos Aires, 2002, p. 79.<\/p>\n<p>Homofon\u00eda entre sert (sirve) y serre (ci\u00f1e, circunscribe, ajusta).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>Lacan, J., <em>El seminario, libro 21, \u201cLos no incautos yerran\u201d in\u00e9dito<\/em>, clase del 6\/11\/73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> Lacan, J., <em>Seminario 22. RSI<\/em>. 1975. In\u00e9dito.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>Lacan, J., <em>El seminario, libro 23, El sinthome<\/em>, Op, cit, p 116.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a>Laurent, E., El reverso de la biopol\u00edtica. Buenos Aires, Grama, 2016, p. 163.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>Lacan, <em>J, El seminario, libro 23, El sinthome<\/em>. Op, cit, p 151.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>Lacan, J., El estadio del Espejo como formador de la funci\u00f3n de la funci\u00f3n del yo, tal como se nos revela en la experiencia psicoanal\u00edtica\u201d, En, Escritos I, Editorial Siglo XXI, Buenos Aires, , 1972, p. 12. (Transformaci\u00f3n producida en el sujeto cuando asume su imagen antes que el lenguaje le restituya, en universal, su funci\u00f3n de sujeto).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a>Indart, J.C., S\u00edntoma e imagen corporal. Conferencia dictada en el marco del Seminario de la NEL. 2017. In\u00e9dita. \u00a0https:\/\/www.nel-amp.org\/sv\/actividades.el-seminario-de-la-nel.2016-2018.seminario-de-formacion-lacaniana.textos.sinthoma-e-imagen-corporal-i<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>Castanet, H., \u201cCuando el cuerpo se deshace\u201d. Editorial Grama, Buenos Aires, 2017, p. 28<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":2756,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"portfolio_category":[44],"portfolio_skills":[],"portfolio_tags":[],"class_list":["post-2755","avada_portfolio","type-avada_portfolio","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","portfolio_category-lecturas-del-argumento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio"}],"about":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/types\/avada_portfolio"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2755"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2773,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/avada_portfolio\/2755\/revisions\/2773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"portfolio_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_category?post=2755"},{"taxonomy":"portfolio_skills","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_skills?post=2755"},{"taxonomy":"portfolio_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/jornadasnelcf.com\/xiv\/wp-json\/wp\/v2\/portfolio_tags?post=2755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}